TVE mantiene dos minutos el mensaje: “Se va de España, como su abuelo” y la imagen de la princesa Leonor. España es una monarquía parlamentaria y, mientras lo sea, la Monarquía y la Casa Real son instituciones del Estado. Las instituciones del Estado no se pueden atacar desde otros organismos del Estado como, por ejemplo, TVE. Las críticas de un partido político a la Monarquía pueden encuadrarse en el marco de la libertad de expresión, pero esta libertad de expresión no reza para los cargos electos, que han prometido respetar y hacer respetar la Constitución. Pero la Ley en España es la que es.

La Heredera al Trono está llamada a representar a España ante instituciones internacionales. Cuando sea requerida para ello, deberá mostrar un nivel digno de la ocasión. En tales circunstancias personaliza la imagen de España. Para ello deberá estar convenientemente preparada. Es de lo más elemental que necesitará conocer otros idiomas, gentes de otros países y culturas. Su estancia en Gales para cursar el Bachillerato internacional de la institución Colegios del Mundo Unido es una muy acertada elección para la preparación de la Heredera. La interacción social, a su edad, con alumnos de 80 países, de muy diversa procedencia geográfica y extracto social es fundamental para prepararla para el trabajo que le espera en la Jefatura del Estado. Incluso más importante que la afamada exigencia docente del centro. Lo celebro pues la exigencia es el pie del que más cojea la educación en España.

Como español, espero y deseo que vuelva de Gales dignamente preparada. Espero ver como se desenvuelve en los eventos internaciones con gracia, sabiduría y dignidad, algo ajeno a las mentalidades provincianas y pacatas que pululan por el patético espectro político español, que lo que desean es un representante que se les asemeje, provinciano, pacato y patético, como ellos.

Todos sabemos de los innumerables casos de gastos impropios de la política en España, del que un ejemplo significativo es el esperpento de las “embajadas” catalanas en el extranjero y el ataque en la televisión del Estado no es más que una maniobra propagandística de mal gusto para la elecciones al gobierno de Cataluña del próximo domingo.

En este rio de gastos superfluos e inútiles se critica que el Rey, de su propia asignación, pague el internado de su hija. Personalmente, considero que debiera pagarse del presupuesto de la Casa Real, pues la formación de la Heredera interesa a todo español que se precie. Desde luego es menor que el coste, que supone para los españoles, la niñera del predio de Galapagar. No digamos el de las dotaciones de la Guardia Civil, en estado permanente de vigilancia, para que no le hagan escraches a los residentes pues se estresan, ¡pobres! Merecen un respeto ¡oiga!. Los demás, parece que no.

Los vagos y mediocres odian el esfuerzo en la preparación, nos quieren a todos bobalicones, la mirada fija en la pantalla, los ojos vidriosos, al son de Youtube y Tik Tok. Mis respetos a la Casa Real.