El día 12 de noviembre, en torno a las 20:00 horas, la Policía Local de Vigo recibió un aviso desde la calle Roris en el que se informaba de una mujer de 66 años que se había atragantado mientras cenaba. La mujer presentaba serias dificultades para respirar, por lo que su acompañante dio aviso al 092.
Desplazados al lugar, la patrulla que se encontraba en las inmediaciones de esa calle, observó como la mujer no podía respirar y agarraba con sus manos la zona del cuello. Inmediatamente uno de los agentes procedió a realizar la maniobra de Heimlich. Tras conseguir que expulsara el objeto que le obstruía las vías respiratorias, se observó una notable mejoría, recobrando la respiración normal.
Mientras se esperaba la llegada de los servicios sanitarios y debido a que se encontraba en un estado de gran nerviosismo, la mujer fue tranquilizada por los policías actuantes. Tras su valoración, decidieron que no era necesario su traslado a un centro médico ya que la saturación de oxígeno en sangre era correcta y las vías respiratorias se encontraban totalmente ya liberadas.

