El pasado martes, agentes de la Unidad UMIR de la Policía Local de Vigo, se trasladaron a las 10:00 horas al camino Molans, para proceder a apoyar a operarios del servicio de limpiezas FCC.

El motivo era dar cumplimiento a una orden judicial, tras acreditarse que el titular de la finca, M. G. D. R. de Vigo y 63 años, padecía el síndrome de Diógenes, habiendo acumulado gran cantidad de desechos en el lugar. Los agentes constataron que había una ingente cantidad de enseres viejos, sucios, rotos e inservibles. Tal era el volumen, que los empleados de la empresa FCC manifestaron que tardarían al menos una semana en finalizar la retirada de desechos.

En el lugar encontraron, a mayores, dos perros sin microchip -uno grande y otro pequeño- que fueron retirados porque estaban muy sucios. Uno de ellos estaba atado con una cadena y el otro con un alambre, por lo que presentaba una pequeña herida en el cuello. A mayores había dos cerdos de gran tamaño, alcanzando 752 kg en la suma del peso de ambos animales, que se encontraban literalmente nadando entre los excrementos hasta el punto de, estando de pie llegarles a la tripa y tumbados cubriéndoles casi por completo.