Aproximadamente a las 01:51 horas de la madrugada de ayer, se recibieron varias llamadas en la Sala de Comunicaciones del 092 de la Policía Local de Vigo. Residentes de la calle Toxal, se quejaban sobre un grupo de jóvenes que estaban perturbando la tranquilidad de los vecinos a esas horas. Estos estaban reunidos para hacer botellón, utilizando un aparato reproductor de sonido con la música a un volumen muy elevado.

Varias dotaciones de la Policía Local se trasladaron al lugar, interceptando al grupo de jóvenes e instándoles a que apagarán la música. Además les solicitaron sus documentos identificativos para poder cursar las correspondientes sanciones administrativas por consumir alcohol en vía pública.

Todos los componentes del grupo manifestaron estar indocumentados, comenzando la única chica presente a gritar, indicando que no se iba a identificar y que era menor de edad. Al mismo tiempo se encaraba con uno de los agentes, sin respetar la distancia mínima de seguridad a la que estaba obligada al no hacer uso de la mascarilla.

La joven fue elevando su nivel de agresividad, hasta que en un momento dado, comenzó a golpear al funcionario que tenía más próximo, dándole varios manotazos. Tuvo que ser reducida para frenar la agresión y se procedió a su detención en el transcurso de la cual, mostró una gran resistencia activa.

Finalmente fue filiada, resultando ser S. M. C. de Vigo y 17 años de edad. Los agentes contactaron telefónicamente con su madre para comunicarle que estaba detenida y el motivo.

Realizando esta gestión, el agente agredido se percató de que se le había caído el teléfono móvil personal, iniciando la búsqueda del mismo y observando como uno de los individuos lo portaba. Al dirigirse al aludido, que resultó ser F. D. C. R. de Colombia y 30 años de edad, este, sin mediar palabra, le propinó un puñetazo, motivo por el cual también procedieron a su detención.

En ese lapso de tiempo, otro de los funcionarios procedía a introducir a la menor en el vehículo policial, que mantenía su conducta agresiva, lanzando patadas escupitajos y profiriendo insultos.

Otros dos varones del grupo, B. A. A. F. de Paraguay y 22 años de edad y L. C. D. S. P. de Brasil y 21 años de edad, comenzaron a agredir a este agente, tratando de entorpecer su labor, si bien inmediatamente fueron reducidos por los componentes de otra de las unidades de apoyo policial, sumándose a los otros dos detenidos por la supuesta comisión de un delito de atentado a agentes de la autoridad.