La patronal del metal alerta de la «escasez» de EPI y exige mejores condiciones en los avales

El metal gallego está comprometido con la prevención y la seguridad de los trabajadores, habiendo implementado en un 90% protocolos específicos.

Más de un 50% de los asociados adquirieron material de protección a través de Asime y de las instituciones públicas

La Asociación de Industriales Metalúrgicos de Galicia – Asime ha elaborado un informe, con la colaboración de sus 600 asociados ha señalado, en el que establece las principales necesidades del sector en estos momentos. Así, la patronal considera prioritario garantizar el abastecimiento de Equipos de Protección Individual (EPI), de cuya «escasez» se ha alertado, y que se mejoren las condiciones de acceso a avales para empresas habilitados por la Xunta y el Gobierno.

Así lo ha señalado el secretario general de Asime, Enrique Mallón, en una rueda de prensa telemática en la que abogado por «ser más ambiciosos y valientes por parte de las administraciones públicas estatales y autonómicas para facilitar las cosas a las empresas». «Nos referimos a conseguir EPIs, que los préstamos y avales sean a un coste mínimo y claramente fijado, ya que son apoyos, no negociaciones comerciales. Además, creemos que los EREs y ERTEs deben extenderse más allá del estado de alarma, en tanto en cuanto no se recupere esta situación de excepcionalidad», ha ahondado.

En concreto, el informe ha remarcado que más de un 50% de los asociados adquirieron material de protección a través de esta entidad e instituciones públicas, pero han advertido de la «escasez» del mismo. Mientras, el 25% ha considerado que dispone de los EPI precisos para desarrollar su actividad o ha esperado recibirlos próximamente. Además, un 63% de los encuestados ha reconocido haber tenido «dificultades» para acceder a este material.

En cuanto al impacto económico del coronavirus, más del 60% de las empresas afirma haber sufrido las consecuencias. Además, la caída de actividad y pedidos es una de las mayores preocupaciones por el impacto en el sector a medio plazo, que ha priorizado medidas de flexibilización, teletrabajo y permiso recuperable para evitar EREs y ERTEs. Así, un 36% de las empresas ha solicitado un ERTE, la mayoría por fuerza mayor. La mitad han sido concedidos, pero un 40% sigue sin respuesta.

Pinche aquí si quiere descargar el informe completo.