La Navidad ya colapsa el centro de Vigo

«Hoy estaba cortado, no me dejaron pasar y llegué 25 minutos tarde a la oficina», expone uno de ellos, antes de continuar con la búsqueda de una solución: «Llamé al 010 y me dijeron que a partir de ahora esa calle queda cortada hasta que terminen las fiestas»

Un gotero de luces incesantes se acumula en el entorno del centro de la ciudad a partir de las ocho de la mañana. No son las leds que iluminarán las calles de «la mejores navidades del mundo», como proclama siempre dicharachero el alcalde Abel Caballero. Son los faros de los vehículos que se acumulan para llegar a trabajar, sumando minutos de retraso sin ninguna solución.

Algunos de ellos verbaliza sus quejas y enfoca la protesta: llegar al párking de Policarpo Sanz por la entrada que está en el NH resulta prácticamente imposible. «Hoy estaba cortado, no me dejaron pasar y llegué 25 minutos tarde a la oficina», expone uno de ellos, antes de continuar con la búsqueda de una solución: «Llamé al 010 y me dijeron que a partir de ahora esa calle queda cortada hasta que terminen las fiestas».

Una solución a la que se añadió la posibilidad de enviar un correo a una dirección municipal indicando «desde dónde vengo y hasta dónde quiero llegar, porque todavía están elaborando el plan de movilidad».

La situación no tiene visos de mejorar durante las próximas fechas, ya que la apuesta por los adornos colosales parece asegurada este año. Así, al árbol de Porta do Sol, a la Bola que acompaña a la Farola de Urzáiz, a la gigantesca caja de regalo de Gran Vía, o al enorme muñeco de nieve, se sumará este año una Estrella Polar de dimensiones nunca observadas por estos lares.

Y todo antes de que se produzca el encendido ya el próximo sábado 19 de noviembre. Para entonces, ante la previsión de visitas, tal vez ni el todavía ausente plan de movilidad logre dar salida al tráfico vigués en estas fiestas.