La moda gallega hace de la sostenibilidad su estrategia de competitividad

Empresas, artesanos y expertos coinciden en Allariz en que el futuro del sector pasa por innovar sin perder identidad

Allariz (Ourense), 22 de octubre de 2025. La localidad ourensana de Allariz se convirtió este miércoles en el epicentro del debate sobre el futuro de la moda gallega, en una jornada celebrada dentro del ciclo “Capacita Directivos”, organizada por el Círculo de Empresarios de Galicia en colaboración con el IGAPE. El encuentro reunió a empresas, diseñadores y artesanos en torno a una idea común: la sostenibilidad ya no es un reto, sino el camino para competir mejor desde Galicia.

La apertura institucional corrió a cargo de Covadonga Toca, directora xeral del IGAPE, quien destacó el papel de la administración en la consolidación de un tejido industrial “más verde, competitivo y consciente de su papel en la sociedad”. En su intervención subrayó que “la sostenibilidad no es una obligación legal, es una forma de entender las empresas, una forma de trabajar”, y añadió que “hoy en día no se concibe que las empresas puedan crecer si no son sostenibles, porque la sostenibilidad es eficacia y eficiencia”. Recordó además la incorporación del textil a los sectores estratégicos de Galicia y el trabajo en un plan director que marcará la hoja de ruta del sector en los próximos años.

La sostenibilidad como estrategia, no como adorno

El director general del Círculo de Empresarios de Galicia, Agustín Riobó, incidió en el carácter propio del sector gallego y dejó dos ideas que articularon el encuentro: “La sostenibilidad no es un adorno, es estrategia” y “la ética empresarial no es una moda, es la mejor inversión en reputación y futuro”.

El debate posterior, moderado por Pablo López, coordinador del Foro de Innovación y Tecnología del Círculo, reunió miradas complementarias del ecosistema textil gallego. María Almazán, fundadora de Hola VIVI, abordó el papel de la trazabilidad y los datos como herramientas para comunicar el impacto real y tomar decisiones informadas a lo largo de toda la cadena de valor. Rafael Pérez, de Selmark, aportó la visión industrial, centrada en la durabilidad de los productos, los límites de reciclabilidad de algunos materiales y la necesidad de adaptar los procesos y costes a un mercado cada vez más exigente. Por su parte, Lilia Méndez, de AO Domini, reivindicó el valor del territorio y la artesanía, conectando patrimonio textil y creación contemporánea como vía para innovar sin perder identidad.

De la artesanía al dato: un ecosistema que evoluciona unido

La jornada sirvió para poner en común experiencias de taller, decisiones industriales y visiones institucionales, y dejó al descubierto retos compartidos: la formación y el relevo generacional en oficios tradicionales (costura, patronaje, bordado), la digitalización al servicio de la trazabilidad y la proyección exterior sin renunciar al sello Galicia.

Los participantes coincidieron en que la sostenibilidad se consolida como una ventaja competitiva para las empresas gallegas; que la trazabilidad y los datos serán la base de la confianza con el consumidor; y que el futuro del sector pasa por reforzar el ecosistema que une industria y artesanía, impulsar la formación y mantener una apertura internacional sustentada en la calidad, la identidad y el origen.

Un cambio de mentalidad en el consumo

Durante la sesión se insistió también en que la sostenibilidad trasciende lo medioambiental: es una visión global y transformadora que debe contribuir a la durabilidad de las empresas en un entorno cambiante. Este enfoque requiere una nueva relación con el consumidor. “Después de décadas educando en la idea de comprar barato, ahora el reto es trasladar el valor que hay detrás del precio”, se apuntó en el debate. En un contexto de menor poder adquisitivo, la comunicación se convierte en una herramienta esencial para educar al cliente y reforzar la percepción de calidad y compromiso.

Compromiso con el territorio y la colaboración

El empresariado textil gallego mostró su compromiso con el territorio y con la durabilidad del producto: quieren que las prendas se usen, que su calidad se perciba y que su vida útil sea larga. Para ello apuestan por apoyarse en datos e innovación, que les permitan anticipar cambios, tomar decisiones estratégicas e incorporar nuevos modelos de negocio. Aunque no siempre sean industrializables de inmediato, existen mercados potenciales para los productos de calidad con origen gallego. En este proceso, la colaboración entre empresas, diseñadores y administración se consolida como un factor clave de competitividad.

El encuentro concluyó con las palabras del moderador, Pablo López, quien subrayó la importancia de seguir escuchando al tejido productivo gallego: “Cada sesión de Capacita Directivos nos recuerda que las empresas de Galicia están construyendo futuro desde el compromiso y el conocimiento compartido”.