La jueza evita decidir por el momento si transformar las diligencias en un procedimiento de tribunal del jurado, algo solicitado por las familias
La titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Tui ha decidido alargar medio año la instrucción del ‘caso Déborah’ a la espera de conocer el resultado de varias pruebas.
De este modo, se dilata en el tiempo la resolución de un caso que comenzó en el año 2022, cuando la joven viguesa, desaparecida unos días antes, fue hallada sin vida en una cuneta en O Rosal.
La investigación judicial por la desaparición y fallecimiento se archivó en 2010 sin que se hubiera detenido ni imputado a nadie. En noviembre de 2019 se reabrió el caso por parte del juzgado y, en febrero de 2022, se imputó formalmente a Pablo P.S-L., el exnovio de la víctima. Al haber pasado ya más de 20 años, ya no se podrá imputar a nadie más.
En este marco, la familia sigue esperando resolver un caso que del que, tras reabrirse hace unos meses, está pendiente el resultado de varias diligencias.
Así, en principio entre las diligencias podrán incluirse ahora las investigaciones sobre el disco duro del ordenador de la joven, que fue presuntamente manipulado. Además, de esta manera la jueza no debe decidir ya sobre si transformar las diligencias en un procedimiento de tribunal de jurado, como han solicitado las familias.

