LA HORA DE LAS GAVIOTAS

Durante un conflictivo evento en el pueblo vasco de Hondarribia, una mujer muere asesinada. La unidad donde trabaja la suboficial Ane Cestero se traslada desde la Central de la Ertzaintza para tratar de resolver el crimen. Pero cuando empiezan a investigar se encuentran con muchas dificultades, empezando por los celos de otros compañeros de la comisaría local, y siguiendo porque en el pueblo hay muchos secretos, odios latentes, y un afán extraño de tomarse la justicia por su mano.

Autora: Ibón MARTÍN – Editorial: PLAZA Y JANÉS. Barcelona, 2021 – Páginas: 464 – Género: Thriller, novela negra. Público: Adultos


Ibón Martín (San Sebastián, 1976) es un celebrado autor de novela negra, que cuenta ya sus libros por éxitos. Este último, publicado en 2021, ha ascendido muy pronto a la lista de libros más vendidos. Y la verdad es que merece la pena.

Comienza la novela en el Alarde de Hondarribia, una fiesta varias veces centenaria, que en los últimos años ha cobrado triste protagonismo por el afán igualitario de determinados colectivos. Y durante el desfile alternativo, del llamado Alarde Mixto, una mujer resulta apuñalada y muere. La Unidad de Homicidios de Impacto, parte de la policía vasca dedicada a la investigación de homicidios que requieren respuesta urgente, llega desde el Cuartel General para intentar encontrar al culpable. Pero en el pueblo hay más problemas que resolver, empezando por los celos de la policía del lugar.

El libro, una vez planteado el problema principal, va como las mamushkas rusas, desvelando otro problema cada vez que se resuelve uno. Esos problemas de las localidades pequeñas (Hondarribia tiene unos quince mil habitantes), donde todo el mundo sabe quién es quién, y hay temas ocultos que se deben resolver dentro del pueblo. Y los miembros de la UHI deben resolver los conflictos, uno a uno.

Es la segunda novela protagonizada por esa Unidad de la Ertzaintza, creada por el autor, tras La danza de los tulipanes. Se le nota cómodo en la piel de los policías, de edades similares al autor y probablemente con rasgos similares de personalidad, todos ellos vascos y jóvenes de hoy en día. Por otro lado, la novela avanza a buen ritmo, que engancha al lector, en mi opinión sin necesidad de agobiarle. Y con ese tono de novela negra, pero ambientada en zona reconocible por todos, bajo la lluvia permanente de la costa vasca. La descripción de los paisajes bien podría ser de cualquier pueblo de nuestra costa más al norte.

A veces, leyendo estos libros, pienso en lo fácil que sería presentar personajes buenos, buenas personas, con ilusiones, con alegría… Pero es una novela negra. De ahí un tono un tanto nihilista en los distintos personajes, vidas jóvenes pero con pocas esperanzas, también porque vienen de entornos difíciles. Quizá me resultó más duro en esta ocasión que en otras, porque los protagonistas son jóvenes, con una vida por delante, pero desilusionados, perdidos, rotos. Por desgracia, también jóvenes que podemos perfectamente reconocer. Con una visión de las relaciones de pareja muy negativa, también por el entorno en que algunos se criaron… Deja también una referencia – importante – al terrorismo que dividió a la sociedad vasca, sin justificarlo en absoluto.