La investigación llevó al instituto armado hasta Vigo, donde residían los tres detenidos
La Guardia Civil ha detenido a tres hombres de nacionalidad albanesa, desarticulando un grupo criminal a los que se le atribuye más de una veintena de robos con fuerza en el interior de viviendas de toda Galicia.
Según explican fuentes del instituto armado, la denominada ‘Operación PicaPica’ comenzó a principios de noviembre tras detectarse un incremento de los robos en urbanizaciones aisladas del entorno de A Coruña. Durante las pesquisas, los agentes obtuvieron indicios que les permitieron llegar a conocer el tipo de vehículo utilizado en alguno de los robos y, aunque a veces manipulaban la placa de matrícula, consiguieron averiguar parte de su numeración.
Para su localización, la Guardia Civil ha señalado que controló las posibles carreteras utilizadas para desplazarse a la comisión de los robos. Tras ello, interceptó al vehículo ocupado por varios individuos cuya descripción coincidía con la de los presuntos autores de los robos, que habían sido captados por las cámaras de seguridad de alguno de los inmuebles.
En ese momento los agentes no procedieron a la detención, realizando un seguimiento que les llevó hasta Vigo, donde residían los investigados.
Los autores de los robos elegían viviendas cuyos moradores no se encontraban en su interior y eran «extremadamente rápidos», pues en apenas tres o cuatro minutos ya habían conseguido acceder, robar y abandonar la vivienda.
Los domicilios donde se cometieron los hechos investigados se encuentran en los municipios coruñeses de Cambre, Oleiros, A Coruña, Teo y Ames; en los ayuntamientos pontevedreses de Cangas de Morrazo, Moaña, Vilagarcía de Arousa y Pontevedra; así como en las localidades orensanas de Allariz, O Pereiro de Aguiar y Barbadás.
En la mañana del día 29 de noviembre, cuando ya se preparaba la fase de explotación, se detectó a dos de los investigados emprendiendo la marcha a bordo del vehículo en dirección Madrid. La Guardia Civil estableció un control para detener al vehículo y, en cuanto los supuestos autores se percataron de la presencia de una patrulla, arrojaron por la ventanilla un objeto, que resultó ser un calcetín de lana lleno de joyas, en número superior a las 200 piezas, cuyo peso alcanzaba un kilogramo y medio de oro.
En ese momento, los efectivos procedieron a su detención y comenzaron la búsqueda del tercer integrante del grupo. Después de buscarlo por los lugares en que se movían en Vigo, sin obtener resultado, fue localizado cuando pretendía abandonar el domicilio con una maleta en la que llevaba todas sus pertenencias.
Entre los objetos que portaban los detenidos, además de joyas y dinero en efectivo, se incautaron las prendas de vestir que utilizaban para la comisión de los robos y herramientas utilizadas para hacer palanca en las ventanas y poder acceder al domicilio. Casi la totalidad de las joyas intervenidas han sido devueltas a sus propietarios, más de diez víctimas. Además, el número de casas asaltadas en este último período fue superior a 25, si bien, en alguna de ellas no consiguieron hacerse con botín alguno.

