La Diputación de Pontevedra invierte más de 235 millones en los concellos en dos años de mandato

El gobierno de Luis López destaca su carácter municipalista con más de mil obras y una fuerte apuesta por la digitalización, el empleo y los servicios públicos

La Diputación de Pontevedra ha destinado más de 235 millones de euros a los ayuntamientos de la provincia en los dos primeros años del gobierno de Luis López, consolidándose como el mayor inversor de la historia de la institución en el ámbito local.

A través de planes como +Provincia, Extra, PON2030 o el Plan de Infraestructuras Deportivas, la Diputación ha financiado más de mil obras, apoyado el empleo municipal y modernizado la gestión digital en decenas de municipios.

Apoyo sin precedentes al municipalismo

María Ramallo, diputada de Cooperación Municipal, subrayó que “nunca antes se habían destinado tantos recursos a los concellos”, destacando los 96,4 millones del plan +Provincia, 38 del Extra, 12 del plan de infraestructuras deportivas y 28,1 del PON2030. Solo con el plan de empleo se contrataron unas 1.400 personas en 59 municipios.

Jesús Vázquez Almuíña, diputado de Asistencia a Concellos, subrayó el compromiso con un “servicio público adecuado”, con más de 300 informes jurídicos, 200 tribunales, 140 asistencias técnicas y otras medidas para facilitar la gestión municipal.

Más digitalización y respuesta a emergencias

En el ámbito tecnológico, Ricardo Martínez explicó que se han invertido casi 6,5 millones de euros para mejorar herramientas digitales, modernizar la ciberseguridad y lanzar programas como SmartPeme+ y Acelera Pyme Rural, que ya han atendido a más de 650 empresas.

Por su parte, el diputado Alejandro Lorenzo resaltó el refuerzo al ORAL y la gestión de emergencias, con 203 millones anticipados a los concellos y una inversión de 8,2 millones en el Consorcio Provincial de Bomberos. También se lideran las reclamaciones del IBI a Audasa, con más de 700.000 euros en juego para una docena de concellos.

“Escuchar, entender y atender” es el lema con el que la Diputación resume un mandato volcado en el municipalismo, que pretende consolidarse como modelo de gestión en los próximos años.