La defensa pide homicidio y no asesinato para el acusado de Gondomar mientras que Fiscalía sostiene que hubo alevosía y ensañamiento

Solicitan que se le condene a 30 años de cárcel como autor de un asesinado con alevosía y ensañamiento con los agravantes de parentesco y violencia de género

La Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, acogió ayer la tercera y última sesión del juicio contra Valentín, el hombre acusado de supuestamente haber acuchillado a su mujer, Soledad, de 59 años, en el domicilio que compartían en Gondomar. Una jornada durante la que la Fiscalía ha incidido en que aquel 2 de diciembre de 2020 el varón mató a su esposa tras propinarle hasta siete puñaladas, al menos una de ellas mortal al atravesarle el corazón, causándole además unas 20 heridas.

El Ministerio Público señalaba que el varón es culpable de un asesinato agravado con alevosía y ensañamiento ya que «realizó el ataque eliminando cualquier posibilidad de defensa de la víctima». Además, ha explicado que la mujer padecía de obesidad y utilizaba muletas para andar, además de que tenía artrosis en la cadera, en la rodilla y en el hombro, lo que «disminuye drásticamente toda capacidad de defensa y ataque».

Asimismo, la Fiscalía reiteró el ensañamiento al apuñalarla hasta siete vez cuando «con la herida del corazón hubiese bastado». Por todo ello, pide que se le condene a 30 años de cárcel como autor de un asesinado con alevosía y ensañamiento con los agravantes de parentesco y violencia de género.

Tanto la acusación particular como la popular estuvieron de acuerdo con la Fiscalía, criticando asimismo «sometimiento y una humillación» de Soledad por el «mero hecho de ser su mujer». También han subrayado que Valentín no tenía alterada su capacidad de comprender y actuar libremente, por lo que «no fue un brote psicótico».

Por su parte, la defensa reconoció que se trató de un homicidio, pero no un asesinato. Esto supondría una pena de unos 10 o 15 años, pero no 30 como pide Fiscalía. Según el abogado de Valentín, los hechos fueron fruto de una «depresión constante» que «desbordó y llegó a ese punto», por lo que ha destacado los hasta cinco intentos de suicidio del hombre, los cuales Fiscalía asegura que no existieron porque no constan pruebas (solo del producido el día de los hechos).