El informe de ‘Ecologistas en Acción’ sitúa a Vigo como la sexta ciudad con mayor reducción de la contaminación entre las 26 analizadas
La reducción drástica del tráfico se sigue traduciendo en una mejora sin precedentes de la calidad del aire, muy por debajo de los límites legales y las recomendaciones de la OMS
La contaminación del aire urbano en Vigo cayó un 64% entre el 14 de marzo -inicio del Estado de alarma- y el 30 de abril. Así lo recoge el estudio que ha hecho público hoy ‘Ecologistas en acción’ en el que se analiza la calidad del aire en las ciudades como consecuencia del confinamiento de la población.
El estudio, que sitúa a Vigo en el sexto lugar con mayor reducción de la contaminación entre las 26 analizadas. Para ello, se han cotejado los datos oficiales de dióxido de nitrógeno (NO2) recogidos en 129 estaciones de medición. Presenta por tanto una foto fija de la calidad del aire urbano antes y después de la declaración del estado de alarma y las medidas de confinamiento, actualizada a 30 de abril.
Entre sus principales conclusiones destacan:
- Desde la declaración del estado de alarma el pasado 14 de marzo se ha producido una reducción drástica de los niveles de contaminación atmosférica por NO2 en las principales ciudades españolas, reducción que se ha cuantificado en un 58 % de los niveles de contaminación habituales en estas fechas durante la última década.
- Los niveles de NO2 registrados durante el estado de alarma son los más bajos para los meses de marzo y abril de la última década en todas las ciudades analizadas. Se mantienen además muy por debajo del valor límite legal y la guía anual de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuando en las estaciones de tráfico dicho umbral se supera frecuentemente, especialmente en el mes de marzo.
- Las mayores reducciones se habrían producido en las ciudades de Alicante (72 %) y València (69 %), y las menores en Oviedo (42 %) y Zaragoza (45 %). Madrid ha rebajado los niveles de NO2 el 59 % y Barcelona el 62 %, de promedio.
- El NO2 provoca cada año en España alrededor de 7.000 muertes prematuras, según el Instituto de Salud Carlos III y la Agencia Europea de Medio Ambiente. Es un gas irritante que agrava las enfermedades respiratorias y merma la resistencia a las infecciones.
- La crisis de la COVID–19 demuestra que la reducción estructural del tráfico motorizado y los cambios en las pautas de movilidad son la mejor herramienta para rebajar la contaminación del aire en las ciudades, aún teniendo en cuenta la excepcionalidad de la situación extrema que estamos viviendo.

