La Comisión Europea alerta del riesgo de usar A Calzoa como playa para perros

La institución subraya en su respuesta que «la información adicional, presentada junto con la petición, pone de manifiesto los riesgos y los efectos que la presencia de perros sueltos en la playa puede tener sobre las aves y la nutria»

Ecologistas en Acción ha alertado hoy que la respuesta de la Comisión Europea a la consulta sobre la utilización de la playa viguesa de A Calzoa como arenal para perros, decisión adoptada por el gobierno local en 2018, tiene «efectos perjudiciales» para este espacio natural.

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Así, en dicha respuesta la Comisión subraya que «la información adicional, presentada junto con la petición, pone de manifiesto los riesgos y los efectos que la presencia de perros sueltos en la playa puede tener sobre las aves y la nutria, y que las autoridades del Estado miembro deben velar porque las repercusiones de la designación de A Calzoa como playa para perros y las actividades relacionadas con su mantenimiento se autorizan y se realizan de conformidad con el establecido en las directivas sobre hábitats y aves».

En este marco, desde la asociación ecologista recuerdan que A Calzoa se encuentra en un «entorno de gran riqueza ecológica del litoral vigués», constituyendo parte integrante de la «mayor zona húmeda» del municipio. En la playa desemboca el río Lagares formando un estuario (A Foz), encontrándose inmediatamente conectada a la marisma de A Xunqueira.

«Se trata de un área esencial para la conservación no solo de especies estrictamente costeras, sino también de otras muchas que utilizan ambos espacios, playa y marisma, como zona de descanso y alimentación», subrayan los ecologistas, que lamentan que mediante una modificación de la Ordenanza municipal de protección y tenencia de animales, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, permitió la presencia de perros de compañía en esta playa durante todo el año, en detrimento de la población de aves acuáticas, «arriesgando la conservación de la nutria y dañando gravemente el ecosistema dunar existente en el dicho arenal».

No en vano, A Calzoa está situada en el área de amortiguación de la Zona de Especial Protección para Aves Rías Baixas de Galicia, por lo que «cualquier plan o proyecto que pueda afectar de manera significativa a un espacio Natura 2000 debe ser sometido a una adecuada evaluación y solo será autorizado después de asegurarse de que no causará daños a la integridad del lugar en cuestión, teniendo en cuenta los objetivos de conservación del dicho lugar».

Ecologistas en Acción subraya que, de conformidad con el artículo 5 de la Directiva sobre aves, «las autoridades de los Estados miembros deben tomar las medidas necesarias para establecer un régimen general de protección de todas las especies de aves que prohíba, en particular, matarlas o capturarlas y perturbarlas de forma intencionada, en particular durante el período de reproducción y de crianza».

En cuanto a la nutria, es el artículo 12 de la Directiva sobre Hábitats el que determina que «los Estados miembros deben tomar las medidas necesarias para instaurar un sistema de protección rigurosa de las especies de animales que figuran en la letra a) del Anexo IV -como es el caso de este mamífero- en sus áreas de distribución natural, prohibiendo, entre otras cosas: cualquier forma de captura o sacrificio deliberados de especímenes en la naturaleza; la perturbación deliberada de las especies; el deterioro o destrucción de los lugares de reproducción o de las zonas de descanso«.

Esta petición a la comisión europea está apoyada por 50 colectivos y asociaciones de defensa de la naturaleza, así como por destacados miembros de la comunidad científica, y tiene como objetivo exigir a las administraciones responsables, ateniéndose a las evidencias y a la legislación vigente, la conservación del ecosistema de A Calzoa y «devolver este patrimonio natural a su condición de bien común para la ciudadanía».