Un estudio del IEO demuestra que esta técnica mejora el seguimiento de especies difíciles de observar
El océano guarda secretos que ahora empiezan a desvelarse sin necesidad de avistamientos directos. Un estudio del Instituto Español de Oceanografía ha demostrado que el ADN ambiental puede revolucionar la monitorización de cetáceos.
La técnica permite identificar especies a partir del material genético que liberan en el agua, ampliando el conocimiento sobre biodiversidad marina.
Detectar lo invisible
Gracias a este método, los investigadores han identificado especies como la orca o el zifio de True que no fueron vistas durante la campaña.
Un avance clave para la conservación
Los resultados confirman que el ADN ambiental es una herramienta complementaria esencial para mejorar las estrategias de protección y gestión de los ecosistemas marinos.

