La Comisión Permanente de la Confederación Empresarial de Pontevedra responsabiliza a los sindicatos de los daños materiales y lesionados durante las manifestaciones de los sectores que tienen negociaciones de convenio en curso
Alertan del grave daño a la imagen de la ciudad como destino de ferias internacionales que captan inversión y generan negocio
Además de las pérdidas económicas, advierten que han dejado de firmarse contratos que asegurarían trabajo en diversos sectores para los próximos años
La Confederación Empresarial de Pontevedra (CEP) lamenta y condena rotundamente los actos de violencia que tuvieron lugar la semana pasada con gravísimos daños materiales contra intereses empresariales de diferentes localidades de la provincia.
La opinión unánime entre los asistentes fue que la CEP no va a admitir ninguna medida de presión o coacción durante la negociación colectiva. “Esta estrategia va contra los propios intereses de los sindicatos y, por supuesto de todos los trabajadores, muchos de los cuales se ven perjudicados por la actuación de unos pocos radicales”, advierte.
La Comisión Permanente, reunida esta mañana, expresó su rechazo, una vez más, por el perjuicio que se hace a Vigo y al empresariado de la provincia y de Galicia, cuando la violencia sindical acapara los titulares, en lugar de hacerlo las inversiones o el volumen de negocio captado con esfuerzo por el tejido productivo.
Así sucedió durante la jornada del jueves en el Ifevi, la última de la feria Mindtech, organizada por Asime y referente sectorial a nivel nacional e internacional. La intervención policial no disuadió a los congregados -algunos de ellos encapuchados-, de lanzar rodamientos, tornillos y todo tipo de objetos, además de cruzar árboles en la carretera. No sólo hubo numerosos y cuantiosos desperfectos materiales, sino numerosos heridos.
A nivel económico es irreparable, por cuanto la imagen que se traslada es la de la confrontación, la conflictividad y la violencia. Para la Confederación es intolerable la impunidad con la que actúan los manifestantes más radicales.
“Tiran piedras contra su propio tejado, porque si no se cierran contratos, será muy difícil mantener o incrementar el empleo, la prosperidad de toda la sociedad civil está en juego. Los clientes potenciales o aquellos que sean disuadidos de invertir por los actos violentos aparecidos en los medios de comunicación buscarán otros entornos más favorables”, razonan.
Ya el martes, día de la inauguración de Mindtech, los organizadores, expositores y asistentes a la feria sufrieron las consecuencias negativas de la mala imagen dada por la concentración de trabajadores del sector metal que cortaron carreteras e insultaron a las autoridades que acudían a la apertura oficial de la feria.
También hubo numerosos incidentes en supermercados de diferentes localidades de la provincia.
Desde la CEP advierten que defenderán los intereses empresariales de todos los sectores de la provincia, y que, de continuar las actividades violentas o escraches contra integrantes de las mesas negociadoras, se adoptarán decisiones contundentes, que pueden llevar a la paralización total de la negociación colectiva a nivel provincial.
Se recordó que, por ahora, hay convocadas nuevas manifestaciones este miércoles 28 de junio, y de nuevo el 6y 7 de julio.
Los vocales de la Comisión Permanente coincidieron en que los sindicatos son responsables directos si sus convocatorias se tornan violentas al no controlar a los asistentes, sean o no afiliados, y recordaron que los disturbios con daños materiales suponen un delito y que la coacción también está tipificada como ilícito penal. La Confederación valora que no queda margen para que los sindicatos, e incluso la propia Fiscalía, se desentiendan de los hechos acaecidos, ya que, como sentenciaba Concepción Arenal, “Si fueron todos, no fue ninguno. El que generaliza, absuelve”, por lo que no deben quedar impunes estos graves altercados, lo cual podría propiciar que se repitan sin consecuencias para sus promotores.

