La actividad económica de las Sociedades Mixtas Pesqueras representa una producción de 5.889 millones de euros y 139.254 empleos en el conjunto de la Unión Europea y de terceros países

La actividad económica de las Sociedades Mixtas Pesqueras generó una producción de 5.889 millones de euros, un valor añadido bruto de 3.032 millones de euros y un total de 139.254 puestos de trabajo en el conjunto de la Unión Europea y de terceros países.

Estos datos forman parte de los principales resultados del Informe sobre Empresas Mixtas Pesqueras de España, elaborado por el Servicio de estudios ARDÁN y la Cátedra ARDÁN de la Universidad de Vigo, que presentó hoy Abel Caballero, presidente del Consorcio de la Zona Franca de Vigo y alcalde de Vigo, acompañado de la vocal sustituta del Delegado Especial del Estado en el Consorcio, Ana Mejías, el Presidente de la Asociación ACEMIX, Javier Touza, y el presidente de la asociación ANEPAT, José Ramón Fontán.

El estudio, elaborado por los profesores Xavier Martínez Cobas y Carlos Fernández-Jardón, tiene como objetivo poner en valor el impacto económico y social que representan las Sociedades Mixtas Pesqueras, a través de una estimación realista de la creación de riqueza, empleo y valor social además de la contribución de las prácticas implantadas en el ejercicio de esta actividad hacia un desarrollo más sostenible.

Las cifras del impacto económico

Las Sociedades Mixtas Pesqueras suponen una producción estimada en la UE de 4.694 millones de euros, con un valor añadido bruto de 2.402 millones de euros. Esto implica, en lo social, la generación 29.020 puestos de trabajo y de 254 millones de euros en impuestos. Estas entidades son relevantes también en terceros países, donde son generadoras de valor económico y social. En lo económico, las Sociedades Mixtas Pesqueras implican en terceros países 1.195 millones de euros de producción, con 630 millones de euros de Valor Añadido Bruto; y en el ámbito social generan 110.234 puestos de trabajo y 70 millones de euros en impuestos.

En el informe se destaca también la intensa actividad inversora de las Sociedades Mixtas Pesqueras en los últimos años. En el período 2017-2021 la inversión en barcos construidos en Galicia supuso 232,5 millones de euros, a la que se suman 48 millones de euros adicionales en otros astilleros españoles y 19,4 millones de euros en astilleros del resto de la Unión Europea, sumando un total de 299,9 millones de euros.

A ello se suman las inversiones acumuladas realizadas en tierra (datos 2021), que ascendieron a un total de 282,3 millones de euros: 236,8 millones de euros en Galicia, 11,1 millones de euros en otros lugares de España y 34,4 millones de euros en el resto de la Unión Europa.

Valiosa aportación a los ODS

En las conclusiones del estudio se valora también el relevante papel de las Sociedades Mixtas Pesqueras en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas: incrementan la riqueza de los países en vías de desarrollo y generan puestos de trabajo justos y acordes con las legislaciones europeas; contribuyen a la disminución del hambre en el mundo; aumentan el trabajo femenino, facilitando la igualdad de género; fomentan la innovación en terceros países, dinamizando la estructura industrial; se ejerce una tarea de redistribución de riqueza; se practican los mejores estándares internacionales en las prácticas pesqueras, cuidando el medio marino y desplazando la pesca IUU (pesca ilegal no declarada y no reglamentada); y se promueve la cooperación con instituciones de los países terceros mediante múltiples actividades y formas de organización. Además, las Sociedades Mixtas Pesqueras producen la mínima emisión de huella de carbono por unidad de proteína de alta calidad.

Factores clave para el futuro

En el informe se determinan, además, tres factores clave para el futuro de estas entidades.

El primero de ellos se centra en la necesidad de conseguir la atención de la Unión Europea en relación con su utilidad, basándose en que permiten garantizar la alimentación con proteína marina en Europa, un área en la que la UE es deficitaria, y favorecer así su soberanía alimentaria en el contexto internacional actual; apoyar y ser parte de la nueva política de influencia internacional de la UE, impulsada por la Comisión Europea (Global Gateaway); generar parte de la cadena de valor europea derivada de la actividad pesquera (astilleros, suministros, industria conservera, elaboración de productos semielaborados, comercialización…); extender fuera de Europa los valores y prácticas de pesca sostenible y responsable con criterios ESG (responsabilidad medioambiental, social y de gobernanza), para favorecer el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas; mantener / tener acceso libre al mercado comunitario y que la pesca sea relevante en las negociaciones entre la UE y los terceros países y que no se sacrifique frente a otros sectores, cuando hay países que están buscando el acceso de sus empresas y sus mercados a los mismos recursos con una estrategia decidida, como es el caso de China.

El segundo se refiere a los sistemas organizativos de las Sociedades Mixtas Pesqueras y pone de manifiesto la necesidad de mejorarlos para hacer frente a la competencia en el ejercicio de la actividad pesquera en un marco de mayor presión medioambiental, presión por la explotación alternativa del subsuelo marino (minería, gas, petróleo) y sobre la estructura de costes y formación de precios.

Y el tercero pone de relevancia la necesidad de incentivar la innovación para hacer frente a la competencia internacional en el sector y en los canales de comercialización, ante una producción que se identifica como poco diferenciada.

El informe concluye que las Sociedades Mixtas Pesqueras deben representar un instrumento relevante y eficaz de la estrategia de la Unión Europea y, de forma específica en su reconocimiento expreso en la legislación, dada su utilidad estratégica global; en el acceso a los mercados comunitarios, con aranceles que contemplen que se trata de producción pesquera para consumo humano directo de los ciudadanos de la UE; o en el impulso a nuevos instrumentos en el marco financiero 2021-2027 que permitan renovar la flota, cumpliendo nuevos estándares de sostenibilidad pesquera.

El presidente del Consorcio de la Zona Franca de Vigo y alcalde de la ciudad, Abel Caballero, manifestó en su intervención su convencimiento de que las SMPs son “una magnífica palanca para hacer economía y en la forma de la modernidad” y señaló la necesidad de enfocar la relación con países terceros “desde la colaboración, el respeto y el reconocimiento de su soberanía y de su dignidad”.

Caballero se mostró convencido de que las SMPs “son el instrumento de la globalización del siglo XXI” y puso en valor que “favorecen a los más de 400 millones de personas que conformamos Europa en algo tan importante como es la alimentación saludable”.

Añadió además que “visto desde la economía, la sociedad, la política y la modernidad, las SMPs son el mecanismo perfecto y el que tenemos que defender. Nos asiste la razón y hay que hacerla ver y tenemos que estar defendiéndolas cada día en Europa”.

En este sentido, anunció que va a proponer un cambio de enfoque en la Fundación ProVigo “para que se amplíe, refuerce y que a través de ella tengamos presencia directa en Europa” y destacó la necesidad de “reorganizarnos, fortalecernos y tener nuestro propio mecanismo de defensa, que coopere con otras administraciones, pero sin delegar en nadie”.

Por su parte, Ana Mejías, vocal sustituta del Delegado Especial del Estado en el Consorcio Zona Franca, calificó la jornada de hoy como “Economía con mayúsculas” y destacó que “Ardán se ha convertido en un referente a nivel nacional y sus resultados son utilizados por multitud de agentes económicos y del ámbito de la investigación”.

“Nos permite abordar con rigor la complejidad económica a la que nos enfrentamos”, indicó. Y añadió que el informe de SMPs “ilustra precisamente esta realidad, que la pesca y toda su cadena de valor tienen una relevancia trascendente a nivel local, porque cuando hablamos de la pesca en Vigo es hablar del liderazgo en Galicia, España y a nivel mundial”.

La visión del sector

La elaboración de este informe responde a una petición urgente por parte de las principales asociaciones de Sociedades Mixtas Pesqueras: la Asociación de Empresas Comunitarias en Sociedades Mixtas de Pesca (ACEMIX), la Asociación Nacional de Armadores de Sociedades Conjuntas Internacionales (ANASCO) y la Asociación Nacional de Empresas Pesqueras en Países Terceros (ANEPAT).

Durante la presentación del informe,  el presidente de ACEMIX, Javier Touza, señaló que “las SMPs son una fórmula de éxito indudable” y reforzó su afirmación indicando que “según datos oficiales estamos hablando de más de 500 buques con presencia en 25 países del mundo”.

Para Touza es prioritario que las SMPs se recojan en la Política Pesquera Común y apuntó razones como “la creación de riqueza y empleo en los países en los que estamos asentados, tanto en los terceros como en la UE, especialmente España y Galicia; la extensión de la buena gobernanza frente a otras flotas; el rendimiento máximo sostenible a nivel medioambiental; su aportación socioeconómica: en países en vías de desarrollo generan un volumen de negocio superior a 1.000 millones de euros y 22.000 puestos de trabajo; la fijación de población en origen, evitando movimientos migratorios en terceros países, la transferencia de know how o el desarrollo científico y tecnológico”.

Destacó además la contribución de las Sociedades Mixtas al abastecimiento del mercado comunitario aportando seguridad alimentaria y apuntó que “según datos del  Observatorio Europeo de Mercados de Productos de Pesca y Acuicultura (2022),  Europa es el mercado mundial de la pesca y necesita un suministro anual de 13 millones de toneladas, 10,5 para consumo propio; pero solo producimos 4 millones de toneladas, el resto debemos importarlo de países terceros, un 70 %”.

Touza solicitó “sensibilidad a las Administraciones, especialmente a la Comunitaria” y dijo que “necesitamos reconocimiento jurídico, que se nos integre dentro de las políticas de cooperación al desarrollo; seguridad para proteger nuestras inversiones y respeto a los derechos adquiridos en los países de destino, además de que se nos considere operadores económicos de confianza”.

“Demandamos -agregó- una mejor utilización de los contingentes arancelarios para cubrir las necesidades de la industria europea y de nuestro mercado” y finalizó anunciando que todas estas peticiones se trasladarán próximamente a instancias de la Unión Europea.

Finalmente, José Ramón Fontán, presidente de ANEPAT, explicó que “lo que queremos transmitir con este estudio, tanto a responsables españoles, europeos y de países en los que estamos constituidos, es que somos necesarios, que somos útiles y que debe contarse con nosotros”.

Agregó también que existe un importante desconocimiento sobre el valor de las SMPs y apuntó que, a su juicio, es fundamental que “todos los profesionales que viven de nuestra actividad nos apoyen (talleres, astilleros, etc.)”. “ Necesitamos apoyo y respaldo social, porque sin él no vamos a ninguna parte”, puntualizó.

Fontán hizo además un llamamiento a la conciencia colectiva para que “que tengamos más respeto y más agradecimiento hacia nuestros socios en países terceros, porque sin ellos no sería posible nuestra existencia”.

Sociedades Mixtas Pesqueras

En el sector pesquero, la sociedad mixta es una figura jurídica constituida por uno o varios armadores de la Unión Europea y uno o varios socios de un país tercero, destinada a explotar los recursos pesqueros situados en aguas pertenecientes a la soberanía o jurisdicción de dicho país tercero. Las Sociedades Mixtas Pesqueras están integradas en los países de destino, con socios y relaciones locales, permitiendo la explotación de los recursos de unos con la capacidad tecnológica y los mercados de otros, compartiendo los beneficios económicos y sociales de la actividad conjunta.