Juzgan a una mujer en Vigo por apropiarse 140.000 euros de la tienda en que trabajaba

La acusada pudo haber realizado cerca de cincuenta transferencias bancarias y alteraciones de los importes reales de sus nóminas

Una mujer será juzgada el próximo miércoles en la sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, por haberse apropiado, presuntamente, de 140.000 euros de la tienda en que trabajaba como administrativa mediante cerca de cincuenta transferencias bancarias y alteraciones de los importes reales de sus nóminas.

El Ministerio Público la considera autora de un delito continuado de estafa agravada en concurso medial con otro continuado de falsedad en documento mercantil y pide para ella seis años de prisión y multa de 3.240 euros, así como las costas, además de una indemnización de 139.638 euros para la propietaria de la tienda.

Según el escrito acusación, la mujer, mayor de edad y sin antecedentes penales, prestó servicios laborales desde el año 2002 en una tienda de ropa y complementos, en la que realizaba funciones administrativas y de contabilidad y estaba encargada de ingresar la recaudación de las ventas en los bancos, así como de realizar los pagos a proveedores.

En el periodo comprendido entre el 1 de octubre de 2010 y el 31 de marzo de 2020 la acusada, fingiendo la firma de la propietaria del establecimiento y sin su conocimiento ni consentimiento, ordenó, según el fiscal, gran cantidad de transferencias bancarias, bien desde la cuenta personal de la dueña de la tienda o desde la que tenía la empresa.

Por una parte, realizaba, supuestamente, transferencias a favor de cuentas con nombres de personas inventadas, ya que no se corresponden con personas reales que en realidad eran titularidad de la acusada, o movimientos de dinero hacia la cuenta bancaria que pertenecía a su madre, ya fallecida, que desconocía los hechos. Para ello, confeccionaba, de acuerdo con el escrito del fiscal, un documento fraudulento que no se correspondía con la realidad para que el banco le ingresase el importe de la transferencia, haciéndolo suyo.

Un segundo método de estafa consistía en alterar fraudulentamente en sus nóminas los importes reales, a los que la acusada añadía o alteraba números que suponían siempre cantidades superiores a la que realmente le correspondían.