JUVENTUD DE CRISTAL

Mina recuerda, desde la madurez, los tiempos de su juventud, como si fueran fotogramas de películas desvaídas, que va encontrando con sus amigos en los cines ya en ruinas de su pueblo natal. Ella siempre fue una muchacha que acudía en ayuda de los demás, lo que explica como si ella fuera una enfermera de las que vio en las películas de la Primera Guerra Mundial, que saltaban de las ambulancias en marcha para ayudar a los heridos o consolar a los moribundos. En sus recuerdos aparecen estampas familiares, propias o de otros, la muerte de su padre, las crisis que sufren sus amigos – bien por amor, bien por simple efecto del crecimiento , y tipos entrañables y también quiméricos.

Autor: Luis MATEO DÍEZ – Editorial: Alfaguara. Madrid, 2023 – Páginas: 240 – Género: Novela costumbrista – Público: General


La verdad por delante: no conocía de nada a Luis Mateo Díez. Pero, casualidades de la vida, este autor español (Villablino, León, 1942) acaba de ser galardonado con el prestigioso premio Cervantes 2023, casi al mismo tiempo que ha publicado esta nueva novela. Así que no me quedó más remedio que hacerme con ella y ver qué es lo que escribe este prestigioso escritor, por otro lado miembro de la Real Academia Española de la Lengua desde hace más de veinte años.

Empecemos diciendo que la vocación a las letras le empezó a este autor cuando ya tenía la vida solucionada, tras estudiar la carrera de Derecho y aprobar las oposiciones de Técnico de Administración Municipal para el Ayuntamiento de Madrid. Ya mientras las preparaba hizo algunos intentos de escribir poesía, que fueron publicados en revistas especializadas, pero muy pronto pasó a la narrativa, primero con relatos y cuentos breves, luego con novelas. También ha publicado algo de teatro. Ha ganado dos veces el Premio de la Crítica, otras dos el Premio Nacional de Narrativa, y en 2020 el Premio Nacional de las Letras Españolas. Su trayectoria queda cerrada, pues, con el Cervantes, que se le entregará si Dios quiere el próximo 23 de abril de 2024.

No obstante, se puede constatar que no es un autor de mayorías. Tiene un estilo muy singular, que mezcla verdad y fantasía. Ha creado un espacio físico, la Provincia, con varias localidades, donde transcurren sus novelas. Él mismo dice que vive lo que inventa e inventa lo que vive, y luego lo narra, amoldando lo real con lo imaginario. El resultado es muy original, al menos por lo que he comprobado en esta novela, pero no está al alcance de cualquiera.

Esta novela transcurre en la localidad de Armenta. Mina es una mujer que recuerda su juventud, sus amigos, las conversaciones entre ellos y los planes que hacían, sobre todo en verano. Utiliza como lugar de encuentro más común un antiguo cine, ahora en ruinas, pero donde de vez en cuando pueden encontrar fotogramas de películas rotas, en color o en blanco y negro. Mina evoca las veces que tuvo que acudir en ayuda de unos y otros, los problemas familiares de alguno, los bailes en las fiestas, y los primeros amores inocentes entre los muchachos.
Pero el modo en que se expresa el autor es muy diferente: todo es una gran metáfora, todo ha salido de su cabeza de forma desordenada.

En las conversaciones con sus amigas en el cine, los fotogramas que encuentran ilustran muchas veces el tema que están hablando, o al revés, ven un fotograma y tienen un recuerdo. Habla, por ejemplo, de las varias veces que mueren alguno de sus amigos, o de cómo Mina salta de la ambulancia para auxiliar a sus amigos como si de una enfermera de la Primera Guerra Mundial se tratara. Con una prosa elegante y sencilla, fácil de leer, nos adentra el autor en su propio mundo onírico, con comparaciones y estampas extrañas y quiméricas que hay que descifrar. Lo que no siempre resulta fácil.

Como digo, una novela diferente, no apta para todo el mundo por su dificultad y su exceso de fantasía personal, pero interesante como estudio de un autor de gran prestigio en nuestras letras.