Investigadores vigueses desarrollan un innovador proyecto para la cría y repoblación de centolla

El equipo trabaja en un sistema pionero de acuicultura para garantizar la producción sostenible y la conservación de la especie

Un equipo multidisciplinar de la Universidade de Vigo está desarrollando un proyecto único en el mundo para diseñar un sistema sostenible de cultivo, engorde y repoblación de la centolla Maja brachydactyla. La iniciativa, bautizada como Maja, busca no solo obtener ejemplares de tamaño comercial para el consumo, sino también repoblar bancos naturales en la ría de Vigo con el objetivo de garantizar la conservación de la especie y maximizar la eficiencia productiva bajo los principios de la economía circular.

El proyecto, que se extenderá hasta enero de 2026, se desarrolla en la Estación de Ciencias Marinas de Toralla y está liderado por José Eugenio López Periago, profesor del Departamento de Biología Vegetal y Ciencias del Suelo. Cuenta con un presupuesto de 383.899 euros, financiado en un 70% por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA) y en un 30% por la Universidade de Vigo. Además, participan entidades del sector como Abonomar, la Cofradía de Pescadores San Francisco de Vigo y la empresa Dibaq Diproteg.

Hacia la centolla como producto de acuicultura

El equipo investigador destaca que lograr el cultivo integral de la centolla hasta alcanzar su talla comercial sería un hito a nivel mundial. Según explicó la investigadora Noelia Tourón, el sector acuícola sigue en crecimiento debido al aumento de la demanda, pero los crustáceos solo representan un 23% de la producción mundial, concentrándose en su mayoría en camarones y gambas.

Actualmente, la centolla es un recurso escaso, lo que ha provocado un aumento en los precios y una mayor dependencia de las importaciones. De hecho, el 75% de la centolla consumida en España proviene del extranjero. Con este proyecto, los investigadores buscan diversificar la acuicultura en Galicia, garantizar la disponibilidad del producto todo el año y contribuir a la recuperación de las poblaciones debilitadas. Además, los conocimientos generados podrían aplicarse a otras especies en peligro, como la Maja squinado en el Mediterráneo.

Un modelo de cría sostenible y de economía circular

El sistema de cultivo de la centolla abarcará desde la obtención de larvas en condiciones controladas hasta la comercialización del producto final y la valorización de los subproductos generados. La fase de cría en cautividad se llevará a cabo en las instalaciones de la Ecimat, mientras que el engorde de los juveniles se realizará en bateas, utilizando subproductos de la mitilicultura como fuente de alimentación para reducir residuos.

Para optimizar el proceso, se establecerán protocolos de manejo dirigidos a tres objetivos clave:

  1. Elaborar un manual de cultivo integral para permitir su producción industrial.
  2. Desarrollar un protocolo de repoblación para restaurar bancos naturales degradados.
  3. Mejorar el engorde en bateas con nuevas dietas y sistemas de cría que optimicen el crecimiento y bienestar de los ejemplares.

El estudio también incluirá pruebas de alimentación y densidad de cultivo, el diseño de gaiolas de cría que favorezcan la supervivencia y el desarrollo de nuevas dietas sin harinas ni aceites de pescado. Además, se aplicará tomografía computarizada para analizar la morfología y evolución de los crustáceos.

Nuevos productos a partir de la centolla

El proyecto no solo se enfoca en la producción de centolla para consumo directo, sino también en la creación de nuevos productos derivados. Se está diseñando un método innovador para extraer la carne del caparazón sin alterar su calidad, lo que permitirá desarrollar conservas, patés y productos congelados.

Además, los subproductos generados se aprovecharán en diferentes industrias: los caparazones vacíos se emplearán para suplementos avícolas y para la extracción de biopolímeros como la quitina y el quitosano, utilizados en los sectores biomédico y farmacéutico.

Viabilidad económica y sostenibilidad

El investigador Miguel Rodríguez Méndez, del grupo GEN (Governance And Economics Research Network), explicó que se analizará la viabilidad económica del modelo de negocio para garantizar su sostenibilidad a largo plazo. También se llevará a cabo un estudio de circularidad del proyecto desde una perspectiva holística, asegurando que los residuos se reaprovechen y que el impacto ambiental sea mínimo.

Con esta iniciativa, Vigo se posiciona a la vanguardia de la innovación en acuicultura, con un proyecto pionero que podría marcar el futuro de la producción sostenible de centolla en Galicia y en el mundo.