El protocolo desarrollado en la Universidade de Vigo permite conservar larvas avanzadas y organismos jóvenes de Mytilus galloprovincialis, un hito que puede reducir la dependencia de semilla natural y reforzar la sostenibilidad de la miticultura
El grupo Ecocost, adscrito al Centro de Investigación Mariña (CIM) de la Universidade de Vigo, ha logrado un avance inédito en criobiología marina: un método que permite congelar y recuperar con éxito larvas en estadios avanzados y, por primera vez, juveniles de mejillón de hasta un milímetro de tamaño. El estudio, publicado en Scientific Reports (grupo Nature), representa el primer caso documentado de criopreservación completa de todos los estadios larvarios de una especie marina y sitúa al laboratorio gallego en la vanguardia internacional.
Una solución frente al retroceso productivo
La producción de mejillón en la Unión Europea ha caído de 600.000 t en 1990 a 480.000 t en 2016. En Galicia, responsable de cerca del 60 % del volumen mundial de M. galloprovincialis, la fuerte dependencia de la mexilla procedente de bancos naturales es uno de los principales cuellos de botella. El protocolo del CIM permite conservar larvas y juveniles en épocas de abundancia para utilizarlos cuando escasea la semilla, preservar líneas genéticas valiosas y apoyar la restauración de bancos sobreexplotados.
Cómo se diseñó el protocolo
El equipo ensayó distintas combinaciones de temperatura, salinidad y régimen alimentario para optimizar el estado fisiológico de las crías antes de la congelación. El procedimiento cubre desde larvas de 24 h hasta ejemplares de 40‑45 días y más de 1 mm, un tamaño nunca criopreservado en fauna marina ni terrestre. Además, se comprobó que alimentar previamente a los organismos mejora la supervivencia y la morfología tras la descongelación, desmintiendo la idea de que un tracto digestivo lleno favorece la formación de cristales de hielo.
Implicaciones para la acuicultura y la conservación
El método abre la puerta a reducir la estacionalidad de la miticultura, facilitar bancos genéticos de seguridad y aplicar técnicas similares a otros moluscos de interés comercial, como almejas o berberechos. Los resultados se presentarán en el congreso anual de la Society for Cryobiology que se celebra este mes en Hannover.
El trabajo forma parte del Programa de Ciencias Mariñas de Galicia, financiado con fondos NextGenerationEU y el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Con este avance, el CIM refuerza el papel de la investigación gallega a la hora de ofrecer soluciones tecnológicas a los retos productivos y de conservación del medio marino.

