El Concello aprueba el retranqueo de los colectores junto a la grada, una actuación de 2,8 millones que desbloquea el inicio de las obras
El Concello de Vigo dará este viernes un paso decisivo en la transformación del estadio de Balaídos con la aprobación del retranqueo de los colectores de saneamiento en la zona de Tribuna, una actuación considerada imprescindible para avanzar en la candidatura de la ciudad al Mundial de 2030.
El alcalde, Abel Caballero, explicó que esta intervención supone el arranque real de las obras de la nueva grada de Tribuna, una pieza clave para adaptar el estadio a las exigencias de la FIFA.
Una obra estratégica para el futuro de Balaídos
La actuación aprobada afecta a dos grandes colectores —los del río Lagares y el Fragoso— que discurren actualmente muy próximos a la grada de Tribuna. Su desplazamiento resulta necesario para liberar espacio y permitir la ejecución de la nueva infraestructura.
Según detalló el regidor, se trata de una intervención de gran complejidad técnica, que implicará un volumen de excavación de aproximadamente 8.500 metros cúbicos. Además, este proyecto da continuidad a las obras ya ejecutadas en 2025 en el entorno del acceso a las pistas de atletismo.
Inversión millonaria y reparto institucional
El presupuesto total de la actuación asciende a 2.821.000 euros, con un plazo de ejecución estimado de 14 meses. Caballero subrayó que, al tratarse de una obra vinculada al Mundial, la financiación deberá ser compartida, reclamando que tanto la Xunta de Galicia como la Deputación de Pontevedra asuman cada una un tercio del coste.
En términos económicos, esto supondría una aportación cercana al millón de euros por parte de cada administración.
Balaídos se acerca al requisito de la FIFA
El retranqueo de los colectores marca el inicio de la fase física de la reforma de Tribuna, que permitirá ampliar la capacidad del estadio hasta los 43.000 espectadores, uno de los requisitos establecidos por la FIFA para que Vigo pueda ser sede del Mundial de 2030.
Con este movimiento, el Concello busca consolidar el avance del proyecto y situar a Balaídos en condiciones de competir por acoger partidos del campeonato internacional, en una carrera en la que la ciudad quiere mantener su protagonismo.
La actuación no solo responde a una necesidad técnica, sino que se enmarca en una estrategia más amplia para modernizar las infraestructuras deportivas de Vigo y reforzar su posicionamiento en el escenario internacional.
