La formación nacionalista reclama también la comparecencia urgente de Abel Caballero en el Pleno y la creación de una comisión especial de investigación
El juzgado atribuye a la edil presuntos delitos de homicidio imprudente y lesiones por imprudencia grave por la falta de actuación municipal
El BNG de Vigo ha reclamado el cese inmediato de la concejala de Seguridad, Patricia Rodríguez Calviño, después de que el Juzgado de Instrucción número 3 de Vigo haya acordado su imputación por presuntos delitos de homicidio imprudente y lesiones por imprudencia grave en relación con el accidente ocurrido en una atracción de feria durante las fiestas de Matamá en agosto de 2024, en el que falleció un vecino.
La formación nacionalista hizo pública esta valoración tras conocerse el auto judicial que pone fin a la instrucción de la causa abierta por la muerte registrada en la atracción conocida como Saltamontes.
Según expone el BNG, la decisión judicial de imputar a la concejala responsable del área de Seguridad, Contratación, Festas e Xestión Municipal obliga a su salida inmediata del gobierno local. El grupo sostiene que la resolución apunta a una falta de actuación municipal para evitar que una atracción que, según recoge el auto, no contaba con autorización pudiera estar en funcionamiento.
El Bloque subraya además que la no imputación de la comisión de fiestas organizadora, del jefe del servicio del área de Seguridad del Concello y del jefe de la Policía Local sitúa la responsabilidad, a su juicio, no solo en la propiedad de la atracción, sino también en la dirección política y en la acción del propio gobierno municipal.
La formación sostiene que el auto judicial señala de forma clara que el gobierno local no habría adoptado las medidas necesarias para ejercer sus competencias legales en materia de inspección y control, una omisión que, según su interpretación, habría contribuido al accidente mortal.
El BNG afirma que lleva reclamando explicaciones desde el primer momento y acusa al ejecutivo local de no haberlas ofrecido. En esta línea, reprocha al gobierno de Abel Caballero haber intentado, según su versión, derivar la responsabilidad primero hacia la comisión de fiestas y después hacia la actuación de la Policía Local.
Ante la gravedad del caso, el grupo nacionalista exige también que el alcalde comparezca de manera urgente ante el Pleno municipal para dar explicaciones públicas sobre lo sucedido y sobre la continuidad en el cargo de la concejala ahora imputada.
Además, el BNG vuelve a pedir la constitución de una comisión especial de investigación en el ámbito municipal con el objetivo de depurar responsabilidades desde el punto de vista administrativo, revisar posibles fallos en los procedimientos y adoptar medidas que eviten que un suceso similar pueda repetirse.
