Conviene recordar en esta época oscura del Sanchismo, que hace no tanto Caballero levantaba la voz con mucho orgullo para afirmar que “con Pedro Sánchez Vigo avanzará a más velocidad que nunca en la historia”
Pasan los días y el reloj de arena electoral se desliza con una cadencia cansina y demencial hacia el dichoso 23 de julio, ese domingo veraniego, vacacional, del sol y playa, de chanclas y toalla en el que el presidente ha querido llamarnos a las urnas.
No se cansa Pedro Sánchez de intentarlo, atraído tal vez por los cantos de sirena que le susurran al oído que es un genio. Podría ser. El mismo genio que decidió repetir las elecciones en 2019, convencido de que mejoraría el resultado, y lo empeoró, obligado desde entonces al abrazo del oso con Podemos, con Esquerra o con Bildu, quien tanto ha hecho por España, ayer y hoy. Faltaría más.
El mismo genio, también, que imaginó la conquista de un poder autonómico cuya primera batalla sería la moción de censura de Murcia, y cuya derrota final estrepitosa ha llegado, llega y llegará, en la guerra perdida de Madrid, donde ha encumbrado a Ayuso a la categoría de mito.
El mismo genio, en fin, que ahora nos convoca a las urnas con crema y bañador, convencido de no se sabe qué ni para qué.
Y en este escenario, en Vigo, la pregunta es obligada: ¿hará campaña Caballero a favor de Pedro Sánchez? Conociendo al animal político que lleva dentro nuestro alcalde, sospecho, barrunto, me gustaría adivinar que no, que para qué, que la guerra está perdida y es mejor no dejarse sentir ya socialista.
Aunque campaña a favor de este gobierno, y de las buenas, ya la ha hecho nuestro regidor durante los últimos cinco años. Porque sí, conviene recordar en esta época oscura del Sanchismo, que hace no tanto Caballero levantaba la voz con mucho orgullo para afirmar que “con Pedro Sánchez Vigo avanzará a más velocidad que nunca en la historia”. Línea argumental idéntica a la defendida con frecuencia para hacer del propio Pedro “el mejor presidente para Vigo”.
Ese presidente que no ha traído el AVE, ni el túnel a O Porriño, ni la Salida Sur, ni el Eje Atlántico, ni los fondos europeos para Stellantis, ni tan siquiera la remodelación de la Avenida de Madrid o el fin del dichoso euro que nos sigue costando el peaje a Redondela. Ni tan siquiera eso. Y pese a todo y a tan poco, muchos han sido los ministros y secretarios de Estado que durante este tiempo se han paseado por la Alcaldía de Vigo haciendo promesas estériles, inútiles, mera propaganda electoral.
Por eso, insisto, la pregunta sigue en el aire. ¿Hará campaña Caballero? Y la respuesta, otra vez más, se me antoja demasiado elemental, por simple y evidente: no. ¿Para qué?
Además, y con un poquito de suerte, a partir del 23 de julio podrá multiplicar el relato del enemigo exterior que nos oprime: Santiago, hoy y siempre; Madrid, ayer y mañana. Con el paréntesis grandioso de Pedro, «el presidente que más hizo por Vigo en toda la historia».

