El alcalde de la ciudad lusa se suma al acto cívico impulsado por la Xunta para reinvindicar el avance del proyecto
El alcalde de Oporto, Rui Moreira, se unirá al acto cívico promovido por la Xunta de Galicia como parte de una iniciativa conjunta para exigir al Gobierno central avances en la salida sur de Vigo y otras infraestructuras clave para la conexión de alta velocidad ferroviaria entre Galicia y Portugal.
El acto, que busca reunir a representantes políticos, instituciones, entidades empresariales y autoridades portuarias de ambos lados de la frontera, se enmarca en la continuidad del trabajo iniciado en julio pasado con la firma de un manifiesto en Valença do Minho en favor de esta conexión ferroviaria estratégica.
Desde la Xunta de Galicia consideran fundamental consolidar una posición común que deje de lado discrepancias políticas y enfatice la importancia de esta infraestructura para el desarrollo económico y social de la región. En este sentido, urgen al Gobierno estatal a definir un plan de inversiones y un calendario de actuaciones para garantizar el avance de la obra.
Infraestructura prioritaria pero retrasada
Aunque la línea de alta velocidad entre Vigo y Oporto ha sido reconocida como prioritaria en varias cumbres ibéricas entre España y Portugal, el progreso ha sido lento. El Gobierno portugués ha mostrado un apoyo claro al proyecto, mientras que en el lado español persisten retrasos significativos.
La Xunta advierte que, con el estado actual de tramitación, las obras de la salida sur de Vigo no estarían finalizadas antes de 2032, lejos del objetivo inicial de 2030. Además, el tramo entre O Porriño y la frontera portuguesa sigue estancado, al igual que las negociaciones entre ambos países para la construcción y financiación de la nueva ponte internacional.
Un paso clave para la conexión transfronteriza
La conexión de alta velocidad entre Vigo y Oporto no solo mejoraría la movilidad entre las dos ciudades, sino que también impulsaría las relaciones económicas, turísticas y sociales en toda la eurorregión Galicia-Norte de Portugal. Este acto cívico, apoyado por representantes de ambos territorios, pretende poner presión sobre las administraciones para priorizar una infraestructura que beneficiará a toda la región.
El evento refuerza el compromiso de Galicia y Portugal con el desarrollo de una infraestructura esencial para el futuro, que conecte a las personas y potencie la competitividad de la eurorregión en el ámbito europeo.

