Más medios y adaptación a la emergencia sanitaria en la lucha contra los incendios

La temporada de alto riesgo empieza el 1 de julio hasta el 30 de septiembre. En este marco, la Xunta tiene en marcha un año más el Plan de prevención y defensa contra los incendios forestales de Galicia (Pladiga) 2020, con el que busca mitigar al máximo las consecuencias ecológicas, económicas y sociales producidas por los incendios forestales en nuestra comunidad. Un plan que este año refuerza la prevención y adapta los operativos a la exigencias de la emergencia sanitaria provocada por el Covid-19.

El Plan de prevención y defensa contra los incendios forestales de Galicia (Pladiga) 2020 suma más de 7.000 personas, 360 motobombas, mayor capacidad de carga de medios aéreos y 12 drones

El operativo está integrado por más de 7.000 personas, contabilizando tanto los profesionales propios de la Xunta como los adscritos a otras administraciones, que tienen a su disposición 360 motobombas, además de otros medios terrestres.

Agentes ambientales y bomberos forestales realizando desinfecciones en el exterior de centros de salud.

Un dispositivo humano que tendrá mayor presencia temporal de los efectivos sobre el terreno: el denominado personal fijo discontinuo permanecerá desplegado seis meses, uno más que en la anterior campaña.

Además, el Pladiga 2020 refuerza también los medios aéreos, con una mayor capacidad de transporte de agua y la incorporación de un total de 12 drones, tanto para vigilancia y disuasión como para prestar apoyo a la extinción.

Todo ello sin olvidar la adaptación a la actual emergencia sanitaria. Durante el estado de alarma, los agentes ambientales y los bomberos forestales realizaron más de 7.000 desinfecciones en los exteriores de los centros de salud, residencias de mayores y discapacitados y otro tipo de instalaciones en concellos del rural de menos de 5.000 habitantes.

Un esfuerzo sobre el que el Pladiga tiene ahora en cuenta los protocolos necesarios para permitir el trabajo del personal en condiciones óptimas de seguridad e higiene. Para ello, la Xunta ha establecido más de una docena de instrucciones y protocolos.

Avión contraincendios Canadair CL-215 en la playa del Vao

Prevención

En este escenario, la prevención ocupa un lugar destacado en el Pladiga 2020, con un plan monográfico que supone una inversión de 30,5 millones de euros para actuar, con trabajos preventivos, en cerca de 46.000 hectáreas y en casi 5.800 kilómetros de pistas y carreteras. Además, se prevé la construcción de 121 nuevos puntos de agua y el mantenimiento de los 3.207 ya existentes, entre otras medidas.

30,5 millones de inversión para abarcar cerca de 46.000 hectáreas en casi 5.800 kilómetros de pistas y carreteras

Solo a través de actuaciones directas, se contempla trabajar en casi 8.400 hectáreas, con diferentes tipos de labores silvícolas, así como mejorar unos 3.100 kilómetros de pistas forestales y adecuar a la normativa de distancias unos 100 km de carreteras y vías de ferrocarril.

De esta forma, se llevan a cabo labores relacionadas con la creación y mejora de cortafuegos y fajas auxiliares, con la mejora y mantenimiento de pistas en el monte o con la eliminación de residuos forestales. Asimismo, se supervisa el estado de los puntos de agua y se hacen labores de desbroce mecanizada arrastrada, desbroce manual y desbroce mecanizado de brazo.

Las actuaciones recogidas en este plan se realizan por una parte en montes y terrenos forestales y, por otra, en las fajas secundarias de gestión de biomasa, las de los 50 metros de terreno rústico más próximas a las viviendas.

Asimismo, el plan incluye también subvenciones para la prevención de los daños causados por fuegos, desastres naturales y catástrofes en montes vecinales al contado común y en sociedades de fomento forestal (Sofor). Una vía por la que se va a trabajar en el control selectivo de combustible en casi 9.700 hectáreas, además de permitir impulsar los mencionados 121 puntos de agua.

Por otra parte, 263 ayuntamientos y 5 mancomunidades han suscrito los convenios para participar en la defensa contra incendios forestales. Estos acuerdos se centran en tres vías de colaboración: la participación mediante la actuación de vehículos motobomba, la realización de tratamientos preventivos de manera mecanizada y la contratación durante tres meses de brigadas para el desarrollo de labores de vigilancia y defensa, así como para la realización de trabajos de prevención mediante el control del combustible de manera manual.

De acuerdo con estos parámetros, dentro de este plan se activaron 251 brigadas municipales, con una superficie de actuación total de cerca de 19.500 hectáreas, sumando los trabajos manuales y los mecanizados. A ellas hace falta añadir las casi 600 hectáreas de actuación preventiva de los Grupos de Emergencia Supramunicipales (GES).

A mayores, en el plan se incluyen los trabajos propios de las actuaciones preventivas en el marco del convenio de colaboración suscrito entre la Xunta, la Fegamp y Seaga. En este sentido, toda vez que los ayuntamientos adheridos a este acuerdo son 259 más otros 4 que solicitaron sumarse, potencialmente podrían llevarse a cabo ejecuciones subsidiarias en casi 2.600 hectáreas y actuaciones de gestión de biomasa en vías de titularidad municipal hasta en un total de 2.590 km en toda Galicia.


Actuaciones complementarias

De manera complementaria a esta planificación, se contemplan también otras iniciativas que inciden en la anticipación a los fuegos, como son la dotación de material y vehículos, el plan de pastos, la silvicultura preventiva, las aldeas modelo o los polígonos agroforestales, que en su conjunto suponen una inversión de más de 33 millones de euros.

En cuanto a material, la Xunta sigue con la adquisición y mantenimiento de motobombas, la construcción y arreglos en las emisoras y bases aéreas, el alquiler de vehículos para brigadas y agentes y diferentes equipaciones y herramientas.

De manera paralela, se ha puesto en marcha el Plan de pastoreo de Galicia, con el objetivo de fomentar la ordenación y puesta en valor de los pastos de la comunidad para un mejor aprovechamiento de los recursos naturales. La iniciativa contempla hasta 2.250 hectáreas que se recuperarán, con el fin de dotar a las explotaciones de más base territorial y contribuir a hacer rentable a actividad agroganadera, con el consiguiente apoyo a la remuda generacional en el campo y al mantenimiento de la población en el rural.

Con respeto a las iniciativas de movilización de tierras, destacan las aldeas modelo y los polígonos agroforestales, con actuaciones en zonas en abandono o infrautilización de alta o especial capacidad productiva para un o varios cultivos o aprovechamientos.

En el caso de las aldeas modelo, se ejecuta la limpieza de las franjas alrededor de las viviendas, eliminando maleza, pino, eucalipto y acacia y se establece en esa franja actividad agroganadera, con el objeto de que constituya un cortafuegos natural frente el fuego. La previsión es de aprobar unas 25 aldeas modelo en toda Galicia a lo largo de este año.

Por último, en cuanto a la silvicultura preventiva, en este 2020 se incide en la prevención de los daños causados por los incendios o desastres naturales y, por otra parte, se incrementa  la capacidad de adaptación y el valor ambiental de los ecosistemas forestales.


Actividad incendiaria

Dentro del Pladiga 2020 se actualiza también la información relativa a las Parroquias de Alta Actividad Incendiaria (PAAI). En este caso, el número de ellas se reduce este año en más del 60%, al pasar de las 71 existentes en el 2019 a 28 este año. Esta cifra se ajusta cada año en función de criterios técnicos, relacionados o bien con el número de fuegos registrados en estas parroquias o bien con su virulencia.

En cuanto a las mejoras tecnológicas, el Pladiga 2020 potencia las aplicaciones informáticas con las que cuenta el personal del servicio para la lucha contra el fuego. Así, se integran nuevas funcionalidades, como la visualización actualizada de imágenes vía satélite, la compartición de pantalla entre varios usuarios o la implementación de shapes (formas, siluetas) provisionales de evolución del fuego. Además, también se contará con información en tiempo real, para la gestión de un incendio sobre el territorio, en las propias tablets de las que disponen actualmente los agentes y técnicos.

Se incluyen datos cartográficos actualizados como puntos de agua, límites administrativos o espacios protegidos, así como busca de topónimos y puntos kilométricos, localización GPS de los recursos asignados, rutas de acceso seguidas por los primeros recursos en llegar, información de la evolución del fuego y fotografía georreferenciado o capacidades de edición para indicar puntos de encuentro, cortafuegos, perímetros provisionales del fuego etc.