Galicia protege por primera vez su patrimonio marítimo: inventaría 1.452 bienes y blinda enclaves históricos como Bouzas

Área Nai de Bouzas

El nuevo Plan da Cultura Marítima de Galicia identifica joyas industriales, recupera elementos desconocidos del litoral y crea una red de espacios protegidos para preservar la memoria marinera de la comunidad

Galicia ha dado un paso sin precedentes en la protección de su patrimonio vinculado al mar. La Xunta y la Universidade da Coruña han culminado la primera gran radiografía científica de la cultura marítima gallega, un trabajo que ha permitido catalogar 1.452 bienes repartidos por todo el litoral y establecer nuevas figuras de protección para algunos de los espacios costeros más valiosos de la comunidad.

La iniciativa forma parte del Plan da Cultura Marítima de Galicia-Horizonte 2030 (PCUMA), una estrategia concebida para conservar, estudiar y difundir el enorme legado que durante siglos ha dejado la relación de Galicia con el mar. El proyecto ha supuesto años de trabajo de campo y documentación para identificar elementos etnológicos, arquitectónicos e industriales que forman parte de la identidad de las villas costeras gallegas.

Un patrimonio que va mucho más allá de los puertos

El inventario reúne desde antiguas instalaciones pesqueras hasta infraestructuras industriales, construcciones vinculadas al comercio marítimo, viviendas tradicionales y espacios que explican cómo se desarrolló la vida en la costa gallega a lo largo de generaciones.

Entre los elementos destacados aparecen algunos de los símbolos de la industrialización del litoral, como el cargadero de Coto Wagner, en la ría de Vigo. Construido en los años sesenta, fue diseñado para exportar por vía marítima el hierro y el carbón que llegaban en tren desde las cuencas mineras de El Bierzo y Laciana, convirtiéndose en una pieza fundamental del desarrollo económico del sur de Galicia.

Pero el trabajo también ha permitido sacar a la luz estructuras prácticamente olvidadas. Es el caso de la cetárea de Monte Real, en Baiona, una instalación tradicional creada para mantener vivas las langostas antes de su comercialización. El estudio ha documentado cómo aquellos antiguos recintos de piedra acabaron integrándose con el paso del tiempo en las piscinas del actual complejo hotelero de la zona.

Bouzas, ejemplo de la Galicia marinera que aún resiste

Junto al catálogo de bienes individuales, el plan ha creado las denominadas Áreas Nai o Espazos de Interese Cultural Marítimo, reservadas para aquellos lugares donde todavía se conserva una relación especialmente intensa entre la población, el territorio y el mar.

Entre los espacios seleccionados figura Bouzas, cuya inclusión supone uno de los reconocimientos patrimoniales más relevantes para Vigo en los últimos años. El informe destaca que esta antigua villa marinera ha conseguido mantener buena parte de su identidad histórica pese al intenso desarrollo industrial y portuario que transformó la ciudad durante el siglo XX.

Sus calles, viviendas tradicionales, astilleros históricos y la huella de las antiguas conserveras convierten a Bouzas en uno de los mejores ejemplos vivos de la evolución marítima de Galicia, motivo por el que el plan considera prioritaria su conservación para las próximas generaciones.

Un mapa para descubrir la Galicia del mar

El proyecto también busca acercar este patrimonio a la ciudadanía. Para ello se ha desarrollado una plataforma digital interactiva que permite consultar todos los bienes catalogados y recorrer virtualmente los 28 espacios de interés cultural marítimo identificados en Galicia.

Acto de presentación del censo con el conselleiro de Cultura, Lingua e Xuventude, José López Campos (izquierda)

La herramienta incluye información histórica, documentación técnica y localización geográfica de cada elemento, además de una sección abierta a la participación ciudadana. A través de este espacio, profesionales del mar, investigadores y vecinos podrán seguir aportando fotografías, testimonios o nuevos datos hasta finales de 2026, contribuyendo a ampliar el conocimiento sobre uno de los patrimonios más característicos de Galicia.

Porque si hay un elemento que ha moldeado la historia de Galicia durante siglos, ese ha sido el mar. Y este nuevo plan pretende que la memoria de esa relación, desde los grandes puertos industriales hasta las pequeñas infraestructuras pesqueras tradicionales, no se pierda con el paso del tiempo.