Rueda traslada al comisario europeo la urgencia de aplicar soluciones técnicas que permitan mantener la actividad pesquera sin comprometer los ecosistemas marinos
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, se reunió este miércoles con el comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, para abordar la complicada situación que atraviesa la flota palangrera gallega tras el veto a la pesca de fondo en el Atlántico Nororiental. Galicia urge a la Comisión Europea a encontrar una vía de equilibrio entre la protección de los ecosistemas y la viabilidad del sector pesquero, una de las principales fuentes de empleo en la comunidad.
Galicia plantea soluciones técnicas y defiende el palangre como arte selectiva
Durante el encuentro, Rueda trasladó su preocupación por el impacto de la reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que avala el veto a la pesca de fondo en 87 zonas del Atlántico. Según explicó, la Xunta trabaja ya en una propuesta de soluciones técnicas alternativas que permitan excluir al palangre demersal de la prohibición, al tratarse de una de las artes de pesca más sostenibles y selectivas.
Además, y en coordinación con la Organización de Productores Pesqueros de Burela (OPP-7), la Xunta estudia recurrir judicialmente la sentencia que amenaza con afectar gravemente al tejido socioeconómico del litoral gallego.
Defensa de una política pesquera más inclusiva
Rueda aprovechó también el encuentro para reivindicar una revisión en profundidad de la Política Pesquera Común (PPC) que incorpore a las regiones más dependientes del mar en los procesos de toma de decisiones. La Xunta ha elaborado un Decálogo Estratégico de Galicia, que reclama una cogobernanza real de los recursos pesqueros, integración de las comunidades costeras y fortalecimiento de la Economía Azul.
En el encuentro trilateral posterior, la conselleira do Mar, Rosa Quintana, reiteró la necesidad de dotar a la flota europea de seguridad jurídica en el reparto de cuotas y revisar el sistema de evaluación de especies, que actualmente perjudica a países con pesquerías sostenibles como España.

