Galicia activa una central multicanal pionera para combatir la soledad no deseada

El nuevo programa de la Xunta busca dar apoyo y acompañamiento a unas 170.000 personas en Galicia que sufren aislamiento social

La Xunta de Galicia ha puesto en marcha una central multicanal de atención contra la soledad no deseada, una de las medidas clave de la Estrategia Gallega que aborda este fenómeno social. El servicio nace con la finalidad de ofrecer apoyo a la población que sufre aislamiento, un problema que afecta a unas 170.000 personas en Galicia y que se ha convertido en uno de los grandes retos sociales de la actualidad.

Un servicio integral y accesible

La nueva central se organiza en torno a tres pilares principales. El primero es una línea telefónica gratuita (900 830 831), gestionada por profesionales de Cruz Roja.

El segundo pilar es un programa piloto con 1.000 personas mayores de 65 años, que recibirán un seguimiento y acompañamiento individualizado. Este modelo busca detectar de forma temprana las situaciones de soledad y darles una respuesta adaptada a cada caso.

El tercer elemento se centra en la creación de puntos presenciales de atención en las oficinas de Cruz Roja y en una gran red de establecimientos comerciales y puntos de atención social en los ayuntamientos gallegos distribuidas por toda la comunidad autónoma, de modo que las personas que lo necesiten puedan acceder a un espacio físico cercano donde recibir acompañamiento y orientación.

Prevención, detección y seguimiento

La central no se limita a la atención de llamadas, sino que incorpora un enfoque preventivo mediante el seguimiento proactivo de personas en situación de vulnerabilidad. Se contempla la monitorización de usuarios de la teleasistencia avanzada para observar hábitos de vida y activar recursos de apoyo en caso de ser necesario.

Este sistema pretende, además, funcionar como una herramienta de detección temprana, facilitando la derivación a otros servicios sociales cuando se identifiquen indicadores de riesgo de aislamiento.

Una inversión con horizonte amplio

La central multicanal dispone de una inversión inicial de 600.000 euros, procedentes de los fondos europeos MRR. Se integra dentro de la Estrategia Gallega contra la Soledad no Deseada, dotada globalmente con 145 millones de euros, que establece un marco de actuación basado en cuatro ejes: detección, sensibilización, prevención e intervención.

Las medidas previstas en este plan abarcan desde la creación de censos para identificar a las personas en riesgo hasta el desarrollo de programas intergeneracionales, rutas culturales, proyectos de acompañamiento digital o iniciativas de voluntariado. Todo ello con la intención de reforzar la red de apoyos comunitarios y reducir el impacto del aislamiento.

La soledad no deseada no es exclusiva de las personas mayores, aunque este colectivo sea el más expuesto. El fenómeno puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad, su entorno o su situación económica. Por este motivo, la estrategia busca dar una respuesta integral y universal, con recursos adaptados a diferentes perfiles.

Galicia como referente en inclusión social

Con esta medida, Galicia se sitúa en la vanguardia de las políticas de inclusión y acompañamiento social en España. La creación de la central multicanal refuerza la idea de que el bienestar de la sociedad no se mide únicamente por los servicios disponibles, sino también por la capacidad de prevenir el aislamiento y garantizar que nadie quede desatendido.

La central se concibe así como un instrumento de cohesión social destinado a consolidar una Galicia más inclusiva, en la que las redes institucionales y comunitarias trabajen de manera coordinada para que todas las personas, especialmente las más vulnerables, cuenten con un entorno de apoyo.

Al mismo tiempo, la Xunta ha puesto en marcha una campaña de sensibilización en medios de comunicación que invita a reflexionar sobre la importancia de los gestos cotidianos. Recordar una llamada pendiente, compartir un paseo o prestar unos minutos de atención pueden marcar la diferencia para evitar que una persona se sienta sola. Porque frente a la soledad no deseada, además de los recursos institucionales, también cuenta lo que cada uno puede aportar en su propio entorno.