«Otra vez más se pone en evidencia que Caballero sólo sabe gobernar a golpe de imposición y sometiendo a todos en esta ciudad a su voluntad», lamenta la delegada autonómica
La presidenta del Consorcio Casco Vello de Vigo y delegada de la Xunta, Marta Fernández-Tapias, ha advertido que no admitirá «ningún chantaje» por parte del Gobierno de Vigo en relación a la cesión de un local del Casco Vello para instalar una sede del Centro Galego de Arte Contemporáneo (CGAC).
Así se ha manifestado después de que la concejala de Urbanismo, María Xosé Caride, avisase ayer de que el ejecutivo municipal no votará ni abordará la cesión de dicho local para el CGAC hasta que el Consorcio acepte tratar su propuesta de alquilar 14 bajos en el barrio histórico.
Fernández-Tapias ha considerado este anuncio de «impropio de un gestor público que dice velar por los intereses de los vigueses», y ha señalado que la amenaza está «fuera de lugar». «Otra vez más se pone en evidencia que Caballero sólo sabe gobernar a golpe de imposición y sometiendo a todos en esta ciudad a su voluntad», ha sentenciado.
En lo que respecta a los bajos, la delegada autonómica ha mantenido que los socialistas «fueron los que votaron en contra del único proyecto que había para su dinamización», que en su día presentó la Administración autonómica. En este marco, ha instado al Gobierno local a presentar un proyecto: «Entonces podremos debatirlo junto al único que existe desde hace más de un año, el de la Xunta».
«Vigo no se merece a políticos instalados en la crítica y la confrontación permanente», ha lamentado Fernández-Tapias, considerando que éstos suponen «un freno para el avance real de la ciudad».
Cabe recordar que la construcción de una sede del CGAC en el Casco Vello de Vigo, concretamente en el Berbés, fue una iniciativa anunciada por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, a principios de 2020.
En aquel momento, el alcalde Abel Caballero se mostró dispuesto la apertura de la sede, pero reclamó un convenio para que tuviera el presupuesto adecuado y, posteriormente, exigió que el espacio destinado a esa delegación del CGAC fuese más amplio.

