Romina Fernández, ha fallecido en Montevideo tras más de un año en estado vegetativo tras ser atropellada por el jugador del RC Celta, Gabriel «Toro» Fernández, en diciembre de 2018. La situación judicial para el futbolista no tendrá diferentes consecuencias ya que el caso estaba cerrado en materia civil y penal, después de llegar a un acuerdo económico con la familia de la víctima en junio de 2019 y que según informaron diferentes medios en ese momento ascendería a 800.000 dólares.

El accidente ocurrió el 29 de diciembre de 2018, cuando Romina Fernández pretendía cruzar una avenida y fue atropellada por el futbolista, que circulaba con exceso de velocidad. La Justicia de su país le imputó un delito de «lesiones gravísimas culpables» e impuso sobre él una serie de medidas cautelares por 60 días entre las que se encontraba la prohibición de salir del país sin autorización, de conducir vehículos motorizados y de abandonar su domicilio entre determinadas horas de la noche.