La muestra reúne instrumentos, fotografías, objetos personales y grabaciones del músico, estrechamente vinculado a Vigo, y podrá visitarse hasta el 23 de octubre
Ricardo Portela nació en Viascón, pero una parte decisiva de su historia musical se escribió en Vigo. A la ciudad llegó siendo apenas un niño, aquí recibió enseñanzas que marcarían su particular manera de tocar la gaita y aquí mantuvo durante décadas una estrecha relación con algunos de los grandes nombres de la música tradicional gallega.
Ahora, más de tres décadas después de su muerte, Portela «regresa» a Vigo a través de una exposición que recorre su vida, su obra y su legado. La sala Maruja Mallo de la sede viguesa de la Deputación de Pontevedra acoge hasta el próximo 23 de octubre «Ricardo Portela, inmorrente», una muestra dedicada a uno de los grandes referentes de la gaita tradicional gallega.
La exposición, organizada por la Deputación de Pontevedra y la Asociación Cultural Pai da Cana, reúne paneles, fotografías, instrumentos, vestuario, objetos personales y material discográfico. Antes de desembarcar en Vigo, pasó por el Pazo Provincial y por la Casa do Pobo de Viascón.
La inauguración contó con la vicepresidenta provincial, Luisa Sánchez; el diputado de Cultura, Jorge Cubela; el comisario de la muestra, el gaitero Óscar Ibáñez, y el músico Wenceslao Cabezas.
Vigo, una ciudad fundamental en su formación
La relación de Portela con Vigo comenzó muy pronto. Llegó a la ciudad en 1932, cuando tenía solo doce años, y recibió las enseñanzas de Xosé Oliveira Blanco, «Pepe o Moreno», integrante de Os Morenos de Lavadores.
«Una parte de lo que hoy entendemos como el sonido de Ricardo Portela comenzó también en esta ciudad», destacó Luisa Sánchez durante la inauguración.
El vínculo continuó a lo largo de su carrera. Muchos de los músicos con los que tocó y grabó eran vigueses y mantuvo una relación especialmente estrecha con Antón Corral, el Obradoiro de Gaitas e Zanfonas de la Universidade Popular, el Grupo Didáctico y la Banda de Gaitas Xarabal, de la que fue padrino.
Su influencia alcanzó además a nuevas generaciones de gaiteros. Entre quienes aprendieron del conocido como Mestre de Viascón figuran nombres como Carlos Núñez, Anxo Pintos y Xosé Manuel Budiño.
La ciudad aparece incluso en algunas de las imágenes que contribuyeron a construir su trayectoria artística. Las fotografías de la portada del primer disco de los Irmáns Portela fueron realizadas en el monte de O Castro y en el pazo de Quiñones de León.
Una calle de Vigo lleva su nombre desde 1992
La huella de Portela también quedó fijada en el callejero vigués. En 1992, el Concello de Vigo le dedicó una calle, situada entre la plaza del Puerto Pesquero y la calle Conde de Torrecedeira.
Ese vínculo llevó a Luisa Sánchez a definir la llegada de la exposición como «una especie de vuelta a casa», al considerar Vigo un lugar «crucial en su formación, en su música, en sus amistades y también en la transmisión de lo que sabía».
Ricardo Portela, nacido en Viascón en 1920 y fallecido en 1992, desarrolló un estilo interpretativo propio que dejó escuela entre los músicos posteriores. El propio gaitero definía la gaita como un instrumento «inmorrente», expresión de la que toma su nombre la exposición.
Jorge Cubela lo calificó durante la inauguración como un «maestro de maestros» y destacó su papel como referente de la cultura y la identidad de la provincia.
Horario para visitar la exposición
«Ricardo Portela, inmorrente» puede visitarse hasta el 23 de octubre en la sala Maruja Mallo de la sede de la Deputación de Pontevedra en Vigo, de lunes a viernes, en horario de 09.00 a 20.30 horas.

