Las pediatras Cristina Granja y Patricia Oliván explican que, aunque no tiene cura, esta enfermedad cutánea se puede controlar con cuidados específicos y adecuados hábitos de higiene
La dermatitis atópica afecta ya a entre el 5 y el 20% de la población, y más de la mitad de los casos aparecen durante el primer año de vida. Así lo destacaron las pediatras del Hospital Vithas Vigo, Cristina Granja y Patricia Oliván, durante un nuevo encuentro de Vithas Aula Salud celebrado esta tarde en la ciudad, en el que defendieron la importancia de una buena hidratación para el control y tratamiento de esta enfermedad inflamatoria crónica de la piel.
En el taller teórico-práctico, las especialistas explicaron que esta afección es la enfermedad cutánea más frecuente en la infancia y la segunda causa de consulta dermatológica. Aunque no existe una cura definitiva, insistieron en que “con el tratamiento adecuado se puede vivir cómodamente”.
Entre los síntomas más comunes, citaron los eczemas, la picazón intensa, la sequedad, la inflamación persistente, y otros como la sobreinfección o la aparición de manchas blancas conocidas como pitiriasis alba.
Las doctoras detallaron los principales factores que intervienen en su aparición, como la predisposición genética, la alteración de la barrera cutánea, y factores inmunológicos, alérgicos, nutricionales o psicológicos. También dividieron la enfermedad en tres etapas: lactante (de 2 meses a 2 años), infantil (hasta la pubertad) y adulta.
En cuanto al tratamiento, propusieron un enfoque basado en cuatro pilares: evitar los desencadenantes, reducir la inflamación, controlar el picor y tratar las infecciones cutáneas. En los brotes agudos recomendaron el uso de corticoides o inhibidores de la calcineurina, y destacaron el uso del “pijama mojado” para mejorar la hidratación.
Para el mantenimiento, insistieron en la importancia de restaurar la barrera cutánea mediante emolientes adecuados, evitando productos con fragancias, conservantes o extractos de plantas de dudosa eficacia. Asimismo, ofrecieron consejos prácticos para el día a día: baños cortos con agua tibia, ropa de algodón sin etiquetas, detergentes hipoalergénicos y evitar el uso de suavizantes.
Las expertas también subrayaron la importancia de evitar piscinas en fases agudas por el efecto irritante del cloro, y señalaron que una exposición solar moderada puede ayudar a mejorar las lesiones.
Por último, apuntaron que muchos niños con dermatitis atópica presentan sensibilidad a alimentos como la leche de vaca o el huevo, aunque recordaron que existe aún debate sobre si estas alergias son causa o simplemente están asociadas a la enfermedad.

