Exhuman el cuerpo de Déborah Fernández 19 años después de su muerte

Los restos de la joven serán sometidos a nuevas analíticas en busca de pistas, fundamentalmente, restos de ADN que pueda haber bajo las uñas, y la radiografía del conjunto del cadáver, ya que en su momento sólo se estudió del cuello para arriba

«Hoy es un día lamentable, un día de vergüenza. Hoy exhumaremos a nuestra hermana porque en su día ni juez ni fiscal ni policía hicieron su trabajo como corresponde». Con estas palabras, la cuenta de Facebook ‘Justicia para Déborah’, promovida por la familia de la joven viguesa apareció muerta en 2002 en una cuneta de O Rosal unos días después de su desaparición, recibía el día tan esperado. El de la exhumación del cadáver tras la autorización del juzgado de instrucción de Tui, para que los peritos forenses analicen los restos en busca de indicios que arrojen luz sobre su muerte.

En presencia de la familia, de sus abogados y peritos de parte, así como de forenses del Imelga y la secretaria del juzgado, se ha procedido a la extracción del féretro del panteón familiar, en el cementerio de Pereiró.

Ahora, los restos de la joven serán sometidos a nuevas analíticas en busca de pistas, fundamentalmente, restos de ADN que pueda haber bajo las uñas. Además, se atenderá a posibles fracturas en algún hueso del cuerpo, ya que en su día sólo se analizó el cadáver del cuello para arriba.

La familia ha lamentado la larga espera para dar un paso que pueda arrojar algo de luz, y ha vuelto a calificar como «chapuza» la investigación llevada a cabo en su momento. «Años después aún seguimos pagando las consecuencias y nadie se responsabiliza de los ‘errores’ cometidos en el pasado y un asesino sigue libre en nuestra cuidad», afirman en la misma cuenta.

Su abogado, Ignacio Amoedo, ha valorado que, tras la exhumación del cadáver queda «un año por delante» para «seguir luchando», ya que este es el pazo de prescripción del caso, que finaliza en 2022.