La investigación, con 21.000 participantes de ocho países, revela que más del 99 % no desarrolló cáncer colorrectal en los cinco años posteriores a la intervención
Los resultados preliminares apuntan a que determinadas revisiones podrían retrasarse de tres a cinco años, aunque las conclusiones definitivas llegarán en 2030
El Servicio de Aparato Digestivo del Área Sanitaria de Vigo participa en uno de los mayores estudios internacionales sobre la prevención del cáncer colorrectal, una investigación que analiza la posibilidad de ampliar los intervalos entre colonoscopias de seguimiento en pacientes a los que se les han extirpado pólipos de colon.
El estudio, desarrollado mediante los proyectos europeos EPOS II y EPOS III, reúne a 21.000 pacientes de 52 hospitales pertenecientes a ocho países europeos. El Complejo Hospitalario Universitario de Vigo (CHUVI) ha contribuido con 640 participantes.
Los primeros resultados, publicados recientemente en la revista científica The New England Journal of Medicine, muestran que más del 99 % de los pacientes no desarrolló cáncer colorrectal durante los cinco años posteriores a la extirpación de los pólipos.
Estos datos abren la posibilidad de revisar los actuales protocolos de seguimiento y reducir el número de colonoscopias que deben realizar determinados pacientes.
De tres a cinco años entre colonoscopias
Una de las principales conclusiones preliminares de la investigación es que los pacientes a los que se les han extirpado adenomas colorrectales de alto riesgo podrían someterse a su primera colonoscopia de vigilancia cinco años después de la intervención, en lugar de los tres años recomendados actualmente por numerosas guías clínicas.
La digestóloga e investigadora Luisa de Castro, participante en el estudio, destaca la importancia de estos resultados para mejorar el seguimiento de los pacientes.
«Uno de los principales resultados de este estudio confirma que más del 99 % de los pacientes no desarrolló un cáncer colorrectal en los cinco años posteriores a la extirpación de los pólipos. Esto nos llevará a replantearnos los intervalos de las colonoscopias de revisión», explica.
La especialista considera que modificar estos protocolos podría tener importantes consecuencias tanto para los pacientes como para el sistema sanitario.
Según sus estimaciones, el cambio podría permitir reducir hasta un 50 % las colonoscopias de vigilancia, unas exploraciones que requieren recursos asistenciales y que pueden resultar incómodas para los pacientes.
No obstante, se trata todavía de resultados intermedios. La efectividad y seguridad de ampliar estos intervalos deberán confirmarse cuando finalicen los estudios, previsto para el año 2030.
El papel de los pólipos en el cáncer colorrectal
El cáncer colorrectal es uno de los tumores más frecuentes. Según los datos recogidos en la investigación, cada año se diagnostican aproximadamente 1,9 millones de casos en el mundo, mientras que en el Área Sanitaria de Vigo se registran alrededor de 450 casos anuales.
Muchos de estos tumores se desarrollan a partir de lesiones precancerosas conocidas como pólipos colorrectales, entre los que se encuentran los adenomas.
Estas lesiones pueden detectarse y extirparse durante una colonoscopia, lo que contribuye a prevenir la aparición de determinados cánceres.
Cuando los adenomas presentan características asociadas a un mayor riesgo, los pacientes deben someterse a revisiones periódicas para controlar la posible aparición de nuevas lesiones.
Hasta ahora, la recomendación habitual para determinados pacientes de alto riesgo ha sido realizar una primera colonoscopia de seguimiento a los tres años.
Un estudio que podría modificar las guías clínicas
Luisa de Castro señala que las recomendaciones actuales se apoyaban principalmente en estudios observacionales y ensayos clínicos con un número reducido de participantes.
Por ello, la investigación europea busca obtener evidencias más sólidas que permitan establecer cuál es el intervalo de vigilancia más adecuado después de la extirpación de determinados pólipos.
El elevado número de pacientes incluidos en los proyectos EPOS II y EPOS III permitirá analizar con mayor precisión el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal y comprobar si es seguro espaciar las revisiones.
La participación del CHUVI sitúa al Área Sanitaria de Vigo dentro de una investigación internacional cuyos resultados podrían contribuir a modificar las recomendaciones clínicas en los próximos años.
Por el momento, los hallazgos no implican un cambio generalizado de los protocolos de vigilancia, que deberán seguir adaptándose al riesgo individual de cada paciente.

