La familia pedirá la ampliación de la prueba para buscar «marcadores genéticos»
Los resultados del Instituto Nacional de Toxicología tras los análisis de muestras recogidas al cadáver de Déborah Fernández-Cervera han confirmado la presencia de ADN masculino en una de sus uñas.
El cadáver de la joven viguesa fue exhumado el pasado 18 de mayo a instancias de la familia en busca de pruebas que pudiesen reabrir el caso. Tras este hallazgo, los abogados de la familia solicitarán la ampliación de la prueba pericial para intentar determinar los marcadores genéticos hallados.
Asimismo, y en relación al pelo hallado tras la exhumación del cuerpo de la chica, los estudios de toxicología han determinado que se trata de una fibra de PVDC, material empleado para el envasado de alimentos, entre otros usos. «Esto demuestra una vez más la negligencia de la autopsia inicial», lamenta la familia.
En cuanto al examen del vehículo del principal sospechoso, efectuado en septiembre del pasado año, se hallaron gran cantidad de muestras biológicas tanto humanas como animales, «lo que choca frontalmente con que en el examen del 2010 no se encontrase absolutamente nada, lo que demostraría que en el 2010 se hizo una limpieza exhaustiva del vehículo».
Finalmente, también han recordado que otra de las pruebas, el análisis del ordenador de Déborah, ha puesto de manifiesto que el disco duro del aparato fue «manipulado», aunque la familia sigue pendiente del informe definitivo al respecto, que los peritos presentarán en próximas fechas.
En este escenario, mañana declarará la persona a quien la Policía señaló como principal sospechoso del caso. El hombre fue novio de Déborah en su día, y ahora declarará por primera vez en calidad de investigado tras ser citado el pasado 11 de febrero por el juzgado de Instrucción 2 de Tui. El tribunal se había negado a citarlo a declarar pero la familia presentó un recurso ante la Audiencia Provincial de Pontevedra que fue estimado.
La declaración se decretó en principio para el pasado 21 de febrero, pero fue pospuesta para dar tiempo a los abogados de estudiar la causa.

