El TSXG confirma la condena de diez años de prisión impuesta a un acusado de abusar sexualmente de su prima menor de edad

La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha confirmado la condena de diez años de prisión impuesta por la Audiencia Provincial de Pontevedra a un acusado de abusar sexualmente, de forma continuada, durante alrededor de cuatro años, de su prima, menor de edad. Los hechos, según la sentencia, empezaron cuando la menor tenía ocho o nueve años. El alto tribunal gallego, al igual que la Sala de primera instancia, considera probado que el acusado se aprovechó de la relación familiar que tenían y de que le llevaba más de 30 años para ganarse la confianza de la víctima.

Los magistrados del TSXG subrayan que comparten “plenamente” la forma en que la sala de instancia ha valorado el conjunto de las pruebas, pues destacan que “la declaración convincente de la víctima colma los criterios jurisprudenciales que, con carácter orientativo, establece el Tribunal Supremo, careciendo de motivación espuria”. Además, indican que existen otros elementos de corroboración, entre ellos “la declaración de la hermana mayor, que confirma que el acusado solía estar en casa cuando ellas llegaban; el testimonio del padre, que relata episodios en los que vio al acusado espiando por las ventanas; así como los testimonios del entrenador y del preparador físico del equipo donde jugaba la menor, con los que compartió por primera vez lo que le había ocurrido años antes y las secuelas que padecía, quienes la convencen para que acuda a un psicólogo, que igualmente confirma la absoluta credibilidad de su versión y las secuelas que padecía”.

La Sala de lo Civil y Penal recalca que “también resulta muy relevante el informe emitido por las forenses del Imelga y sus aclaraciones en la vista, por su gran solvencia técnica y exquisita objetividad y rigor científico”. Todo ello, según el fallo, “comporta una completa y perfecta convicción para el tribunal que presenció el juicio y valoró las pruebas practicadas”, sin que la Sala revisora, tras el visionado de este, pueda detectar “ningún atisbo de error”. Contra la sentencia cabe interponer recurso de casación ante el Tribunal Supremo.