La Sala de lo Civil y Penal rechaza el recurso presentado por el condenado, así como que proceda la modificación de la pena impuesta en aplicación de la nueva ley de garantía integral de la libertad sexual
El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha confirmado la condena de 24 años de cárcel impuesta por la Audiencia Provincial de Pontevedra a un hombre por violar de forma continuada a su hija desde que tenía 5 años hasta que lo denunció, con casi 17 años, y por agredir sexualmente a su mujer y ejercer violencia psíquica habitual sobre ella desde que se casaron, en 1990, hasta 2019.
La Sala de lo Civil y Penal rechaza el recurso presentado por el condenado, así como que proceda la modificación de la pena impuesta en aplicación de la nueva ley de garantía integral de la libertad sexual.
Así, explica que no procede la rebaja de la pena de seis a cuatro años de prisión por el delito de agresión sexual, pues el acusado y la víctima habían contraído matrimonio.
“Entonces, no estamos solo ante un delito de agresión sexual del artículo 179 del Código Penal en su nueva redacción, sino ante el subtipo agravado del artículo 180.4 4.ª (cuando la víctima sea o haya sido esposa o mujer que esté o haya estado ligada por análoga relación de afectividad, aun sin convivencia), cuya pena gira entre siete y quince años”, destacan los magistrados, quienes subrayan que, “en el bloque de legalidad ahora vigente, la pena mínima, de acuerdo con los hechos probados, sería de siete años”. Por tanto, concluyen que la condena “que resulta favorable al reo” es la impuesta en la sentencia de la Audiencia Provincial de Pontevedra, la cual ha sido confirmada por el TSXG.
Hechos
La sentencia emitida en su día por la Audiencia Provincial de Pontevedra recogía los siguientes hechos probados.
Desde que la menor tenía cinco años, su padre (...), valiéndose de esta condición, se metía en la cama en la que (...) estaba acostada para, de forma habitual y con ánimo de obtener satisfacción sexual, penetrarla vaginalmente. La primera vez ocurrió en fecha no determinada del año 2020 en el que encontrándose (...) en su cama, su padre se metió en la cama, la acarició, metió la mano por debajo del pantalón del pijama y le metió los dedos en la vagina, para a continuación, penetrarla por vía vaginal lo que provocó que la menor sangraba y sintiera un fuerte dolor. Si bien en los primeros años (...) no mostraba resistencia por su edad, una vez que empezó a darse cuenta de lo que ocurría, empezó a negarse a hacer lo que su padre le decía, agarrándola él para vencer su resistencia, fuertemente por los brazos por los brazos diciéndole además que si decía algo le pasaría algo malo a sus hermanos. Estos hechos se repitieron hasta que cerca ya de cumplir los diecisiete años (...) se puso agresiva con su padre y le dijo que se lo contaría a sus hermanos.

