El 15 de junio de 2020 se sometió a esta intervención durante la cual los facultativos realizaron una incisión que provocó la salida de líquido cefalorraquídeo
El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha condenado al Servizo Galego de Saúde (Sergas) a indemnizar con un total de 172.000 euros al marido y a las hijas de una mujer que falleció en agosto de 2020, con 74 años, por «mala praxis asistencial» tras una operación de oído realizada en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo y que se suponía «sencilla».
El fallo del alto tribunal gallego, emitida el pasado día 2, confirma la sentencia que había dictado en mayo el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Vigo, un caso que ha tramitado la abogada María Teresa Herrero Navarro, de la Asociación ‘El Defensor del Paciente’. De acuerdo con esta asociación, la paciente se sometió el 15 de junio de 2020, a los 74 años, a una cirugía «programada y muy meditada» por ella, que ya había sufrido una intervención anterior, cuando tenía 16 años, y el cirujano que la operó entonces le había dado indicaciones de que «nadie tocara ese oído».
La víctima utilizaba audífonos y durante años el servicio de otorrinolaringología le había ofrecido realizar intervenciones de oído para mejorar su calidad de vida, operaciones que la paciente había rechazado de forma insistente. El problema era que, hacía 58 años, cuando la mujer tenía 16 de edad, la habían operado por un coleostoma en el oído izquierdo, unos antecedentes que hacían que la meatoplasia estuviera contraindicada porque la paciente no contaba con una barrera ósea en la meninge.
En cualquier caso, el 15 de junio se sometió a esta intervención durante la cual los facultativos realizaron una incisión que provocó la salida de líquido cefalorraquídeo. Días más tarde, se le colocó un drenaje lumbar externo y, a partir de ahí, «presentó un deterioro generalizado, evidente para sus familiares, pero no para el personal facultativo que consideraba que todo era normal». Entre finales de julio y principios de agosto, le realizaron dos craneotomías y, ante el «mal pronóstico» que presentaba, acabó falleciendo el día 12 de agosto con 72 años.
«A juico de este tribunal, la incisión aludida era letal de necesidad. Y mal se comprende que por una intervención sin aparente riesgo a la que se somete una persona sin otro problema que el auditivo que arrastraba desde los 16 años pierda la vida por la penosa asistencia recibida», recogen los magistrados del TSXG.
El TSXG aprecia la «mala praxis» asistencial sufrida y ha confirmado la sentencia previa que obligaba al Sergas a indemnizar con 75.000 euros al marido de la fallecida, con 53.000 euros a una hija y con 22.000 a cada una de las otras dos. Cabe subrayar que la familia solicitaba casi 230.000 euros de indemnización, una cuantía que no estimó el juzgado de primera instancia.

