EL TÍO CON UNA BOLSA EN LA CABEZA

Atracan a Gabrielo en su vivienda, y le dejan atado de pies y manos, con una bolsa de basura, también atada, en su cabeza. Mientras intenta abrir la bolsa, o al menos hacer algún agujero para poder respirar mejor, Gabrielo va pensando quién puede estar detrás de ese atraco, en una sucesión de pensamientos que suponen una retrospectiva de toda su vida. Una vida de corrupción, egoísmo, ambición y deslealtad.

Autor: Alexis RAVELO – Editorial: SIRUELA. Madrid, 2020 – Páginas: 244 – Género: Novela negra. Público: Adultos


Terminas la lectura de un libro, y empiezas a preguntarte qué es lo que has leído. Es algo nuevo, algo distinto, que no sabrías definir. Una manera de relatar a la que no estás acostumbrado, y que ni siquiera sabes, en un primer momento, si te resulta atractiva o no… Pero te da qué pensar, y qué comentar. Un libro que te sorprende, y que tienes necesidad de compartir. Esto me ha pasado con esta novela, que tiene ese título tan sugestivo, que te pilla desde el primer momento.

Y como mosca en la miel, me quedé atrapado dentro de la bolsa de basura azul perfumada donde quedó encerrada la cabeza de Gabrielo, el corrupto alcalde de San Expósito, en el transcurso de un atraco a su vivienda. La novela es una introspección, en primera persona, de un político corrupto, un hombre de vida deshonesta desde su primera juventud. Hijo de un honrado matrimonio de honestos trabajadores, desde muy pronto se arrimó al sol que más calentaba en su entorno, el entonces alcalde, que vio su potencial y le enseñó todas las malas mañas para medrar en política.

Es muy llamativa toda esa labor del autor, porque seguimos las conexiones diversas del cerebro del protagonista, como podríamos seguir las conexiones de nuestro propio cerebro. Él comienza intentando investigar quién pudo haber instigado el robo en el que le dejaron para morir. Pero su pensamiento va saltando, revisando a sus enemigos, y comprobando a quién hizo daño en sus años como político. Y la lista es larga.

Comprobamos que el personaje principal es alguien capaz de pasar, de pisar, por encima de todo el mundo, incluso de su propia familia, para conseguir fama, reconocimiento público y dinero. Al lector honrado le chirrían esos planteamientos, porque representan a un ser humano despreciable. Duro protagonista de novela negra, del que podemos escarmentar. Porque, ¿de qué le sirve todo ese éxito? Está solo. Ya no sabe ni arrepentirse de su mala conducta…

Alexis Ravelo pilota la novela con maestría. En verdad nos coloca dentro del cerebro del protagonista, y nos muestra sin tapujos su razonamiento y su conducta. Como decía, a veces el libro es duro de leer, porque Gabrielo es un ser mezquino, rastrero, egoísta, cuya vida parece estar terminando (ojo, no hago spoiler) de la triste manera en la que transcurrió: un ser solitario, que no es capaz de amar, y que, a pesar de su éxito, ni sabe lo que es ser feliz.

Sin pretender escribir un libro moralista ni moralizante, lo consigue. O al menos me lo pareció. Cualquier lector desprecia a este personaje. Perfectamente reconocible a nuestro alrededor.