Los locales se imponen por 31 a 20 en un choque que dominaron de principio a fin

El Balonmano Reconquista de Vigo disputó ayer la segunda jornada en un duelo en el Polvorín -Pabellon Polideportivo de A Cañiza- en un duelo dominado de principio a fin por el equipo local, que se acabó imponiendo por 31 a 20 en el marcador.

El encuentro, a diferencia de lo que está sucediendo en Vigo por falta de presupuesto municipal para desinfecciones, se jugó con público en las gradas. Los espectadores asistieron a una salida fulgurante del Balonmano A Cañiza que rápidamente tomó la iniciativa en el marcador, tanto por méritos propios como por deméritos de la defensa del equipo vigués, que tuvo una puesta en escena demasiado floja para poder competir.

Las diferencias rondaban ya los 10 goles al final de la primera parte, con unos raquíticos 7 tantos marcados por el equipo visitante.

En la reanudación un poco de mejoría en la actitud defensiva del Reconquista permitió que la brecha no se ampliase, aunque hubo errores de bulto debido a falta de concentración e intensidad. Al final, ese 31 a 20 que deja bien claro que los vigueses tiene aún mucho trabajo por delante si quieren realizar una temporada digna.