El Puerto de Vigo, un hervidero de actividad en marzo

Máxima afluencia de buques y un puerto pesquero en plena ebullición confirman la buena salud del puerto olívico

El Puerto de Vigo cierra una semana de intensa actividad, con un volumen de tráfico que confirma su papel como nodo logístico clave en el Atlántico. Según su presidente, Carlos Botana, el puerto goza de una «salud envidiable», con una operativa frenética tanto en los muelles comerciales como en el puerto pesquero. “Vayas por donde vayas, se respira trabajo y actividad”, aseguró Botana.

Este viernes, los muelles vigueses acogieron la operativa de cuatro grandes buques comerciales: el TIGER JILIN, con más de 8.000 toneladas de productos siderúrgicos; el DEVBULK DAMLA, con una descarga similar de aluminio; el MEDAL, que cargó 3.500 toneladas de chatarra; y el CRISTINA MASAVEU, que descargó cemento mediante una instalación especial. A su vez, en la Terminal de Contenedores, el MEDKON MAX movió 750 TEUS y el MSC SPRING III embarcó un centenar más.

La Terminal de Bouzas también tuvo una jornada de gran movimiento, con la doble escala del AUTO ENERGY, que realizó un nuevo suministro de BIO GNL, y el FRIEDERICH RUSS, que movilizó más de 3.000 vehículos entre exportaciones e importaciones.

Pero la actividad del puerto no se limitó a la carga y descarga de mercancías. En la lonja viguesa, la semana estuvo marcada por la intensa llegada de xarda y anchoa, gracias a un banco de estas especies que se ha desplazado por la ría. En total, se comercializaron en primera venta más de 520.000 kilos de pescado, lo que ha generado un gran dinamismo en el sector pesquero.

El puerto continúa avanzando en su estrategia de desarrollo sostenible, con iniciativas para la conservación de su entorno marino. En este sentido, se está llevando a cabo un estudio y cartografía de aves en la zona de servicio del puerto, donde destaca la presencia del cormorán moñudo, cuya colonia en la ría de Vigo es la más importante de Europa. Además, recientemente se han detectado especies como tortugas marinas, caballitos de mar y nécoras, lo que confirma la buena salud del ecosistema portuario.