La Autoridad Portuaria reconoce la labor de los trabajadores del histórico buque farero y balizador que lleva casi seis décadas al servicio de la ría
El acto celebrado en Portocultura incluyó un tributo a la saga de los Pérez y a varios profesionales ligados al mantenimiento de las señales marítimas
El Puerto de Vigo rindió este 5 de mayo de 2026 un homenaje a las tripulaciones del “Rías Bajas”, el histórico buque farero y balizador de la Autoridad Portuaria que pasará a ser buque histórico el próximo año. El acto, celebrado en la dársena de Portocultura, sirvió para reconocer la trayectoria de una embarcación que ha prestado servicio en la ría durante casi 60 años.
Propiedad de la Autoridad Portuaria de Vigo, el “Rías Bajas” comenzó a navegar en 1967, cuando sustituyó al antiguo “Ramiro Pascual”, con la misión de encargarse del cuidado y mantenimiento de las señales marítimas. Desde entonces, ha desempeñado un papel esencial en la seguridad de la navegación en la ría de Vigo y en su entorno.
Según recordó la institución portuaria, el buque se ocupa del mantenimiento de cerca de 80 señales marítimas que orientan a las embarcaciones en la ría y zonas próximas. Construido por Construcciones Navales Yarza, factoría que hoy corresponde a Rodman Polyships, supuso en su día un avance en modernidad y seguridad para el servicio portuario.
El “Rías Bajas” cuenta con 25,42 metros de eslora, 6 metros de manga, un desplazamiento de 123,52 toneladas de registro bruto y una velocidad punta de 9 nudos. En 2021 fue sometido a una restauración integral en el astillero Armada, con una inversión superior a 141.000 euros, dentro de la estrategia Blue Growth de la Autoridad Portuaria orientada a la recuperación del patrimonio histórico marítimo local.
Antes del “Ramiro Pascual”, este tipo de servicios eran desempeñados por el “Faros”, un pesquero reformado que atendía las necesidades de las rías de Vigo, Pontevedra y Arousa en una época en la que los inviernos y las largas jornadas en el mar marcaban el trabajo diario. Aquellas embarcaciones no solo mantenían señales marítimas, sino que también auxiliaban a barcos en dificultades, trasladaban personas a las islas y llevaban víveres, combustible y relevos a fareros y sus familias.
Uno de los momentos más destacados del homenaje fue el reconocimiento a la saga de los Pérez, una familia vinculada al Puerto de Vigo a lo largo de tres generaciones. El presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Botana, puso en valor la trayectoria de Benito Pérez Gondar, su hijo Miguel Pérez Gómez y su nieto José Miguel Pérez Vázquez, presente en el acto junto a su hermano Benito.
La Autoridad Portuaria extendió además el homenaje al conjunto de tripulantes, fareros y técnicos de señales marítimas que han trabajado durante años para garantizar la seguridad de la ría. Ese reconocimiento se concretó en una placa conmemorativa instalada en el puente del buque, en la que figuran los nombres de José Miguel Pérez Gómez, Teodoro Ledo Lago, Manuel Martínez Araujo, Pedro Costas Méndez, Perfecto Álvarez Abalde, Antonio Piñeiro Suárez, Enrique Correa Fernández y Roberto Chamorro Iglesias.
Durante el acto, Botana subrayó la importancia de quienes han dedicado horas de trabajo, festivos y esfuerzo a mantener operativas las señales marítimas que guían a los navegantes y les permiten llegar a puerto y regresar a casa.
El homenaje contó con la asistencia de diversas autoridades civiles y militares, entre ellas la delegada territorial de la Xunta en Vigo, Ana Ortiz, representantes del Instituto de Estudios Vigueses y el artista Marcos Puhinger, en una jornada marcada por el reconocimiento a una embarcación y a unos profesionales ligados a la historia marítima de Vigo.

