El Puerto de Vigo estrena un paseo de Bouzas más accesible que nunca

En colaboración con la ONCE se ha diseñado un paseo accesible sin obstáculos y con marcadores podo táctiles que facilitan el recorrido a personas con dificultades motoras o visuales

El presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, Carlos Botana, acompañado por Beatriz Colunga, directora del ente, y parte de su equipo, se ha reunido nuevamente este jueves con los vecinos de la villa de Bouzas para conocer cuál es su valoración acerca de las obras que el puerto ha venido desarrollando en ese entorno en los últimos meses. El máximo representante de la administración portuaria ha querido también exponer sus planes para el próximo semestre y conocer cuáles son las necesidades y sugerencias de los vecinos acerca de las mejoras que el puerto seguirá ejecutando.    

Además, Carlos Botana, ha realizado un recorrido por el reformado paseo de Bouzas con los vecinos de la villa y el director de la organización nacional de personas ciegas ONCE de Vigo, Roberto Gaspar.

Siguiendo la filosofía del Puerto de Vigo de un “Puerto Accesible”, el paseo de Bouzas se ha diseñado para que todas la personas que tienen dificultades motoras o visuales puedan acercarse y disfrutar de él. En este sentido se ha planteado un paseo sin obstáculos ni desniveles que puedan entorpecer el paso de personas con dificultades de movilidad.

Igualmente, y fruto de la colaboración del Grupo Social ONCE con el Puerto de Vigo, se han planteado soluciones para personas con dificultad visual, con la incorporación de una marcación podo táctil, con fuerte contraste visual en el recorrido. El compromiso del Puerto de Vigo es ir mejorando e incorporando soluciones de accesibilidad universal para toda las personas en cada una de sus instalaciones.

Estas actuaciones se enmarcan dentro de los proyectos de Puerto-Ciudad y “Puerto accesible” que tienen como objeto acercar el puerto a la ciudadanía y eliminar las barreras de movilidad.

Durante la visita se descubrió una placa que reza: “Un paseo accesible para todas las personas fruto de la colaboración del Puerto de Vigo con el grupo social ONCE”

Han supuesto una inversión de 1,7 millones de euros e incluyen mejoras sustanciales: Se renovado el pavimento facilitando la movilidad, el mobiliario urbano y el carril bici.

Se han instalado más de treinta (34) bancos, quince (15) papeleras, ocho (8) fuentes, tres (3) pérgolas y diversas jardineras a lo largo de los más de dos (2) kilómetros de paseo y senda ciclo peatonal que discurre desde la iglesia de San Miguel de Bouzas hasta el final del Paseo de los Peces. Además, en la zona del mirador, se ha renovado el pavimento con madera IPE de gran durabilidad. 

Según informó el presidente portuario, el nuevo carril bici de 2,5m de ancho está separado por un parterre longitudinal en el que se han plantado árboles y que separará el carril bici de la senda peatonal de más de 4m de ancho para garantizar la seguridad de ciclistas y peatones.

Se han plantado 6.900 m2 de césped ornamental y numerosas especies de plantas y arbustos resistentes a las condiciones de la zona: (Aligustres, romero, lavanda, buganvilla, …).

El presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo explicó que, desde el puerto, se trabaja en estos momentos en otras actuaciones clave que se desarrollarán en el entorno de la villa. Una de ellas es el proyecto “Peiraos do Solpor”, reconocido a nivel mundial con el “Óscar del Medioambiente” por la Asociación Internacional de Puertos (IAPH).

Este proyecto consiste en la creación de unos 300m de pantalanes desde los que partirán 3 avances hacia el mar que permitirán contemplar los atardeceres. En este espacio se instalarán distintos tipos de elementos potenciadores de la vida marina, que permitirán dar a conocer la riqueza ecológica del entorno portuario, así como realizar una labor de divulgación ambiental.

Completarán las actuaciones en la zona diversas acciones de restauración ambiental, proyectándose la regeneración de fondos y la instalación de arrecifes artificiales, que ofrecerán un espacio más adecuado a la fauna y flora marina, al permitir incrementar la biodiversidad y la captación de CO2, favoreciendo, al mismo tiempo, la recuperación de especies en peligro de conservación, al proporcionarles un hábitat adecuado que pueden usar como refugio y zona de cría. De esta forma, estas estructuras pueden ayudar a recuperar y aumentar las poblaciones de peces costeros, aumentando la productividad de la zona y mejorando la pesca a escala local.