La actuación ha transformado el entorno de la playa con una plaza abierta de 875 metros cuadrados
El proyecto contó con una inversión de 290.000 euros y prioriza el uso peatonal la sostenibilidad y la conexión visual con el mar
La Autoridad Portuaria de Vigo ha finalizado las obras de la nueva plaza de Arealonga, una actuación que ha transformado el espacio que antes ocupaba un restaurante en un nuevo lugar de encuentro abierto a la ciudadanía.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, Carlos Botana, visitó esta mañana el resultado de los trabajos acompañado por vecinos del entorno, coincidiendo con la apertura de este enclave renovado.
Botana destacó que la intervención se llevó a cabo mediante el diálogo con los vecinos y enmarcó el proyecto en la apuesta de la institución por cuidar “el Puerto de los detalles”.
La actuación se desarrolló sobre una superficie aproximada de 875 metros cuadrados y permitió recuperar un nuevo espacio público para el disfrute de vecinos y visitantes. El proyecto fue redactado por OTIMA S.L. y ejecutado por ARINES OBRAS Y PROYECTOS, S.L.
La obra supone un cambio en la relación entre este enclave portuario y la ciudadanía, al priorizar el uso peatonal frente al tráfico rodado y apostar por un modelo urbano más seguro, accesible y sostenible.
Un espacio abierto al mar
El nuevo diseño invierte la jerarquía tradicional de la circulación y otorga preferencia a los peatones mediante una plataforma única que favorece la convivencia y contribuye a reducir la velocidad de los vehículos.
Uno de los principales elementos de la actuación fue la demolición del antiguo restaurante Arealonga, lo que permitió eliminar una barrera física y visual que durante años limitó la conexión con el frente marítimo.
Con esta intervención, el entorno recupera vistas hacia la ría y pone en valor el paisaje y el patrimonio de la zona. El área se concibe ahora como una plaza abierta, flexible y polivalente, preparada para acoger actividades vecinales, encuentros sociales y zonas de descanso y contemplación del mar.
La eliminación de barreras arquitectónicas y la mejora de la iluminación fueron dos de los criterios principales del proyecto, con el objetivo de crear un espacio más cómodo y seguro para todos los usuarios.
Sostenibilidad y economía circular
La sostenibilidad es otro de los pilares de la actuación. El nuevo sistema de alumbrado incorpora luminarias LED alimentadas mediante energía solar, con placas fotovoltaicas integradas y sistemas de gestión inteligente para optimizar el consumo energético.
Además, se utilizaron soluciones constructivas vinculadas a la economía circular, con materiales reciclados en elementos como las gradas y los bancos de hormigón.
La intervención se completa con zonas vegetales, sistemas de drenaje sostenible y nuevo mobiliario urbano que mejora la calidad ambiental y paisajística del entorno.
Entre los elementos más destacados figuran las sillas amarillas, en sintonía con las boyas y los remates de los pilotes del puerto deportivo próximo. También se han instalado carteles con mensajes como “Nada es tan mío, como lo es el mar cuando lo miro”, de Elías Andino, y un panel informativo titulado “Un balcón á natureza”, con una guía de las especies naturales que habitan el Puerto.
En el apartado de paisajismo destaca un olivo, concebido como elemento diferenciador y representativo del área, junto a nuevo arbolado de contorno para humanizar y naturalizar el espacio.
Con esta actuación, en la que el Puerto de Vigo ha invertido 290.000 euros, IVA incluido, la Autoridad Portuaria reafirma su compromiso con la integración puerto-ciudad y con la creación de espacios públicos de calidad que mejoren la relación de la ciudadanía con su litoral.

