El programa Galicia Emprega suma 12 millones para la contratación de mujeres, parados de larga duración, jóvenes y personas con discapacidad

Desde 2015 más de 8.400 trabajadores de los colectivos prioritarios se beneficiaron de estos incentivos a la contratación y formación que reciben las empresas

El Diario Oficial de Galicia (DOG) recoge hoy una nueva edición del programa Galicia Emprega, con el que apoyará la contratación de unas 1.200 personas pertenecientes a colectivos prioritarios -mujeres, jóvenes, personas con discapacidad y parados de larga duración- para impulsar su ocupación y mejorar su formación para el trabajo.

La convocatoria cuenta con un presupuesto de 12.150.00 euros; 11.650.000 euros destinados a incentivar la contratación por medio del apoyo a las empresas con el denominado bono incentivo y bono formación; y otros 500.000 euros de la línea de empleo con apoyo, que financia parte de los costes de las personas de acompañamiento que empresas, entidades sin ánimo de lucro y centros especiales de empleo incorporen para acompañar en el desarrollo de las habilidades sociales o laborales de las personas con discapacidad o riesgo de exclusión social contratadas.

Las empresas o personas trabajadoras autónomas dispondrán hasta el 30 de septiembre para solicitar los apoyos. Se trata de favorecer los contratos asociados siempre a la posibilidad de mejorar la formación, mediante la incorporación de cuatro de los colectivos prioritarios en los que la Xunta pone el foco hacia favorecer su empleabilidad.

Por una parte, se apoya con un bono formación a los trabajadores y trabajadoras para que puedan responder a las necesidades formativas del tejido empresarial y, por otra, se ofrecen incentivos a la contratación a las empresas impulsando la contratación indefinida o inicial con una duración mínima de 12 meses a jornada completa.

Con respecto a la contratación, se incentiva con cuantías que van de los 6.000 a los 16.000 euros la contratación indefinida inicial de personas desempleadas menores de 30 años, parados de larga duración, mujeres desempleadas y personas con discapacidad o riesgo de exclusión social. De 3.000 a 8.000 euros recibirán las firmas que incorporen a personas de estos colectivos mediante vinculación temporal. Estas cuantías se incrementarán en un 25% en empresas radicadas en ayuntamientos rurales, y en la inserción de personas mayores de 45 años o emigrantes retornados, entre otras.

La Xunta también apoya la conversión de los contratos a indefinidos (máximo de 3.000 euros) y el incremento de las jornadas (2.000 euros por aumentar al 100% la jornada común).

En cuanto a los incentivos a la formación, irán de los 2.000 a los 4.000 euros para contratos temporales e indefinidos iniciales, respectivamente, siempre que la formación tenga una duración mínima de 70 horas, se celebre en los tres primeros meses de la contratación y la empresa la solicite expresamente para la persona por la que percibe el incentivo.

Galicia Emprega favorece el incremento de las oportunidades laborales y la reducción del desempleo. Desde el año 2015, este tipo de medidas permitieron apoyar la contratación de más de 8.400 trabajadores de estos cuatro colectivos prioritarios. La Xunta invirtió desde entonces cerca de 40 millones de euros la esta finalidad.

Empleo con apoyo

La Xunta convocó en la orden de hoy, de manera complementaria, las ayudas del programa Empleo con apoyo, con una dotación global de 500.000 euros. Se dirigen a asociaciones, fundaciones y entidades sin ánimo de lucro; centros especiales de empleo y empresas de inserción laboral; e incluso empresas del mercado común (también personas trabajadoras autónomas) que contraten personas con discapacidad o en riesgo de exclusión social.

Con esta línea, el Gobierno gallego sufraga parte de los costes laborales (máximo 8.500 euros anuales) de los apoyos o acompañamiento a personas con parálisis cerebral, enfermedad mental, discapacidad intelectual e incluso con discapacidad física o sensorial, discapacidad auditiva o personas en situación o en riesgo de exclusión social.

En este caso se trata de asegurar que estas personas disponen de la orientación, asesoramiento y acompañamiento adecuado en el desarrollo de habilidades sociales y laborales. Se contribuye también a fomentar el entrenamiento específico en el puesto a desarrollar, la evaluación de la inserción y de guiar a la empresa sobre las necesidades de adaptación del puesto.