El grupo municipal popular acusa al alcalde Abel Caballero de actuar contra las voces críticas tras la extinción de la cesión del local de la Praza da Princesa
El Partido Popular de Vigo ha denunciado lo que consideran el «desahucio definitivo» de la Federación de Asociaciones Vecinales Eduardo Chao (Favec) de su sede en la Praza da Princesa. Según el portavoz del grupo municipal, Miguel Martín, esta decisión del gobierno local liderado por Abel Caballero «responde a nuevas represalias» contra la federación vecinal, una de las voces críticas hacia el ejecutivo socialista.
Una decisión controvertida
El gobierno municipal aprobó recientemente la extinción de la cesión de uso del inmueble, una cesión vigente desde hace dos décadas y que tenía validez por cinco años más. Según Martín, esta decisión fue llevada a cabo fuera del orden del día en una junta de gobierno local, lo que, en su opinión, demuestra la falta de argumentos sólidos para justificar la medida.
El ejecutivo local ha argumentado que las instalaciones serán ocupadas por la Oficina de Rehabilitación, aunque desde el PP sostienen que este organismo ya cuenta con espacio suficiente para desarrollar su actividad.
Promesas incumplidas
El PP de Vigo también acusa al gobierno de Abel Caballero de incumplir las promesas hechas a Favec. Según documentos firmados por la Gerencia de Urbanismo y la jefa de servicio de Gestión Patrimonial, las concejalas de Urbanismo y Benestar Social habían asegurado que la federación vecinal regresaría al edificio tras las obras de reforma.
Martín lamenta que este acto sea «un paso más» en el intento del gobierno local por «acallar» a las asociaciones vecinales. Además, recuerda que anteriormente ya se habían retirado ayudas municipales a Favec y se les había expulsado de un local auxiliar en la calle Ecuador.
Críticas al trato al tejido asociativo
El portavoz popular acusó al alcalde de utilizar el tejido asociativo de Vigo únicamente cuando le conviene políticamente, como «para pedir indultos o llenar actos y conciertos». Por el contrario, señala que el maltrato hacia estos colectivos es «continuo», con trabas para acceder a ayudas municipales y exigencias estrictas de la Alcaldía.
«Si Caballero cree que la actividad vecinal se limita a ocupar un espacio físico, está muy equivocado», concluyó Martín, defendiendo la importancia del movimiento asociativo en la ciudad.
La polémica se suma a las tensiones recurrentes entre el ejecutivo local y los colectivos ciudadanos, mientras el PP insiste en que seguirá defendiendo el derecho de las asociaciones a trabajar por los vecinos de Vigo.

