El Pleno aprueba un contrato de servicios que redefine la gestión del bus urbano de Vigo

El modelo ‑apoyado por el PSOE, con abstención del PP y voto en contra del BNG‑ mantiene la titularidad pública y otorga al Concello más margen para adaptar rutas, tarifas y flota

El pleno ordinario de este lunes dio luz verde al nuevo sistema de gestión del transporte colectivo de Vigo: un contrato de servicios que sustituirá a la actual concesión. La fórmula, defendida por el segundo teniente de alcalde, se presentó como un mecanismo “vivo” y adaptable que permitirá modificar recorridos, precios o la electrificación de vehículos en función de la demanda ciudadana, sin perder el control municipal del servicio.

Según los datos expuestos en la sesión, el Ayuntamiento destina cada año unos 16 millones de euros a subvencionar el autobús urbano. Solo los pensionistas —45 000 usuarios con bonificación total— realizan más de 19 millones de viajes. El objetivo del gobierno local es recuperar y superar los niveles previos a la pandemia: entre 2015 y 2019 se contabilizaron 99,7 millones de trayectos, frente a los 72,8 millones registrados entre 2020 y 2024.

El ejecutivo relaciona la reforma con otros planes de movilidad, como la tarjeta PassVigo, la red de corredores mecánicos Vigo Vertical o la renovación de flota hacia vehículos menos contaminantes. También alude a las ayudas estatales para la transición ecológica y a la futura adaptación del servicio al nuevo Plan Xeral. Con la aprobación del contrato, el Concello se reserva la potestad de ajustar rápidamente líneas, paradas y frecuencias para “recuperar la cuota de uso prepandemia e incentivar todavía más el transporte público”, apuntó el responsable del área durante el debate.