El Museo do Mar de Vigo retoma su actividad con la muestra ‘Blanquísima su presencia’ de Nelson Villalobos

Faro del Museo del Mar.

Cuenta con 62 obras del autor, entre ellas una pieza única creada por el artista durante el confinamiento, y permanecerá abierta hasta el 29 de junio

El Museo do Mar de Vigo retoma su actividad con la muestra ‘Blanquísima su presencia’ de Nelson Villalobos. Una exposición que ha visitado el conselleiro de Cultura y Turismo, Román Rodríguez, acompañado por la delegada territorial de la Xunta en Vigo, Corina Porro, y el director general de Políticas Culturales, Ángel M. Lorenzo.

La exposición, que permanecerá abierta al público desde mañana y hasta el 29 de junio, cuenta con 62 obras del artista, perteneciente a la llamada Generación de los 80 en Cuba. Se divide en dos áreas diferenciadas, la primera de ellas compuesta por 14 piezas recientes en gran formato, la mayor parte de ellas dedicadas a la madre del autor, y una segunda parte, con un total de 48 obras de menor tamaño que constituyen una retrospectiva de su trayectoria.

La muestra cuenta con una pieza única creada por el artista durante el confinamiento que se podrá visitar por vez primera en esta ocasión. La historia de este cuadro se remonta meses atrás, cuando el artista estaba preparando una exposición en el Museo do Mar de Galicia centrada en la relación entre Galicia y Cuba, un proyecto que se vio interrumpido debido a la crisis sanitaria. Precisamente, este nuevo cuadro interpreta la relación entre Galicia, Cuba, Vigo y La Habana y representa algunos símbolos de estos territorios como el Apóstol Santiago, las Islas Cíes, el Malecón o la Catedral de la Habana.

Aforo a un tercio y sin visitas de grupos

La exposición podrá visitarse con todas las garantías de seguridad recogidas para la reactivación de la actividad en los archivos, museos y bibliotecas de titularidad autonómica aprobado el pasado 18 de mayo en el Centro de Coordinación Operativa (Cecop). Así pues, los centros abrieron inicialmente a un tercio de su capacidad en cada uno de los espacios y salas sin que el público pudiera tocar ningún elemento museográfico. Además, las visitas se realizan de manera individual, permitiendo unidades familiares o de convivencia, pero no la reserva de grupos.

Los vigilantes de sala contribuirán a la fluidez de la visita y recordarán a las personas visitantes la necesidad de cumplir las pautas establecidas, tanto en las zonas de circulación como en las salas de visita y los visitantes deberán atender a sus indicaciones.