El modelo contractual del Cunqueiro, «el único viable» entonces

Contas apunta que habría sido más eficiente licitar la obra y los servicios del hospital por separado, sin embargo reconoce que esto “exigiría la renuncia a Administración a la ejecución de gasto corriente o de otras inversiones para cumplir con el objetivo de déficit”

El Consello de Contas de Galicia publicaba ayer el Informe de Fiscalización del Contrato de Concesión del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, que concluye que habría sido más eficiente licitar la obra y los servicios del centro por separado, y no conjuntamente como llevó a cabo la Xunta.

Así se desprende de un documento de más de 300 páginas que indica que la «opción más ventajosa» sería la licitación de un contrato de obras para la ejecución de la infraestructura, por una parte, y la licitación de contratos de servicios, por otra.

Sin embargo, el propio Consello de Contas reconoce que la contratación de una obra de estas características con cargo al presupuesto podría haber puesto en aquel momento en grave riesgo la prestación de servicios sanitarios esenciales. Así, en las conclusiones indica que la licitación de la obra, por una parte, y de los contratos de servicio, por otra “exigiría la renuncia a Administración a la ejecución de gasto corriente o de otras inversiones para cumplir con el objetivo de déficit a los efectos de estabilidad presupuestaria”.

En la página 68 del informe se señala por el propio Consello de Contas que “del análisis de los datos anteriores en relación con la capacidad presupuestaria, se concluye que la Administración no estaría en condiciones de formalizar el contrato de las obras y de cumplir con los objetivos de déficit a los efectos de estabilidad presupuestaria sin renunciar a la ejecución de gastos corrientes o de otras inversiones”

Sobre esta base, y tras conocer el informe, Sanidade incide en que el modelo contractual escogido para la ejecución del Cunqueiro era el «único posible y viable, la única alternativa factible que permitía la construcción del nuevo hospital de Vigo para dotar y completar el complejo hospitalario de conformidad con las necesidades asistenciales diera momento».

Desde la Consellería se indica que el propio órgano fiscalizador señala en su informe que el plazo de ejecución fue inferior al plazo medio de ejecución bajo el modelo de contratación tradicional. «Esta fue precisa­mente una de las razones por las que se seleccionó el modelo concesional (la pri­meira ventaja del modelo contractual escogido)», indican antes de apuntar que el informe también afirma que “la Administración no asum­ió sobrecostes por la ejecución de la obra”.

De no seguirse ese modelo contractual la ejecución y puesta en servicio del nuevo centro hospitalario de Vigo se habría visto demorada hasta en 15 años, teniendo en cuenta el contexto de grave crisis económica de los años de su licitación. Esta demora supondría graves perjuicios a nivel asistencial para la población de la ciudad y de todo el entorno, indican desde Sanidade.

La concesión del Hospital Álvaro Cunqueiro se apoya en un estudio de viabilidad económico-financiera y en una memoria económica complementaria al contrato en los que se analizaron las ventajas del modelo. La Xunta subraya que «estudió en profundidad y acreditó las ventajas de la colaboración público privada, teniendo en cuenta, además que en aquel momento resultaba imposible acometer nuevas infraestructuras con cargo a los presupuestos».

En este sentido, en el año 2009 se inició una senda presupuestaria marcada por la merma de los presupuestos en todas las Administraciones del Estado, generada por la súbita irrupción de la crisis financiera mundial.

La Xunta discrepa del cálculo efectuado por el órgano fiscalizador y de su realización de una comparativa con la valoración alternativa de contratación tradicional (obra y servicios por separado) cuando se está indicando, a través de otras afirmaciones del informe, que el modelo escogido era el único que resultaba factible en la coyuntura económica existente.

En cuanto a las superficies del centro hospitalario, la Xunta defiende que se respeta la superficie hospitalaria construida que figura en el proyecto. «No se produjo merma ni modificación de superficies construidas segundo lo que recogía el pliego de prescripciones técnicas. Simplemente el proyecto básico al que alude el informe del Consello de Contas recoge las áreas funcionales, que incluyen espacios abiertos comunes y zonas de circulación entre áreas, mientras en el proyecto en ejecución no se tiene en cuenta ningún tipo de estas zonas de circulación. Esto es, no se trata de superficies comparables, no son superficies equivalentes», indican.